Algunas lecciones de la corrupción en Colombia

Colombia tiene una tarea de carácter urgente, direccionar la educación de manera pertinente y con énfasis en valores éticos desde los hogares, las instituciones educativas y las empresas.

Foto: El Colombiano

Escuchar a diario las alarmantes cifras de corrupción en Colombia es sumamente preocupante. Estos hechos, conocidos recientemente gracias a la labor investigativa de algunos medios de comunicación a través de sus incansables periodistas, ponen de manifiesto la pérdida de valores y de pudor de gobernantes o personas que tienen poder y manejan recursos públicos.

Casos como ESTRAVAL, Reficar, Odebrecht, el fiscal anticorrupción, la Corte de Justicia, entre otros; hacen que la ciudadanía este en la actualidad manifestando su inconformidad después de la ola incontrolable de corrupción en entidades públicas y privadas, que desangran al país en todos sus estamentos.

Todo esto amerita urgentemente la necesidad de un gran cambio, se requieren introducir severos y eficientes correctivos ya que, de no actuar de manera inmediata se seguirán estimulando estos comportamientos delictivos y nuestro país será una nación sin futuro y censurada en el mundo.

Es que con la corrupción se pierde la democracia de un país, la economía se va a pique, se incrementa la pobreza, se desmejora la calidad de vida de la población y lo que es más grave, se pierde la institucionalidad.

Hay que aplicar los códigos de ética y valores

Los códigos de ética y valores que se pregonan en las entidades, tanto públicas como privadas, pero hasta el momento solo se han quedado en el papel si se contrastan con las actuaciones delictivas y criminales de algunos de sus directivos y/o empleados, generando con esto el rechazo de la comunidad en general.

Es urgente recuperar la coherencia entre lo que se escribe, se piensa, se dice y lo que se hace, para volver a creer en las instituciones y en las personas que gobiernan al país. Le puede interesar: Otro escándalo de corrupción

Urgen cambios sociales

Varios analistas políticos han asegurado que el país no puede continuar así y por tal motivo han señalado que es necesario emprender cambios sociales contra exabruptos del sector público, asociados con los políticos y la clase dirigente y corrupta de Colombia.

También es importante que los organismos de control del Estado arrecien en su tarea de ejercer justicia y control para este tipo de actuaciones. Le puede interesar: Corrupción mata la Guajira, denuncia Obispo de Riohacha

Por lo anterior, Colombia tiene una tarea de carácter urgente, direccionar la educación de manera pertinente y con énfasis en valores éticos desde los hogares, las instituciones educativas y las empresas.

La sociedad colombiana necesita todo tipo de profesionales y personas bien preparadas para que orienten los destinos del país pero que sea con solvencia profesional y ética; quienes aspiren a desempeñarse como servidores públicos, deben entender que su poder debe ejercerse con estricto acatamiento a la ley, para servir a las comunidades, sin ningún tipo de discriminación.

Autor: Luis Fernando Moreno Gallego. Facilitador  ACPO, departamento Antioquia.
Editor: 
Ana María Rizo Díaz- Periodista Editora

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