Entre Cali y la zona rural de Trujillo: la travesía de un encuentro de aprendizaje

Escuelas Digitales Campesinas – EDC y COSUDE fortalecen las capacidades de los campesinos líderes de acueductos en Cauca y Valle del Cauca.

En el marco del proyecto Agua y Saneamiento Integral Rural ASIR – SABA, de la Embajada de Suiza en Colombia – Agencia para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), varios líderes de juntas de acueductos de algunas zonas rurales de Buga y Trujillo en el Valle, y de Santander de Quilichao y Caloto en Cauca, se han dado a la tarea de fortalecer sus capacidades en el uso del computador. Razón por la cual Escuelas Digitales Campesinas – EDC de ACPO, con todo el aprecio que siempre manifiesta por la población rural de Colombia, ha llegado hasta allí como aliado pedagógico para ofrecer el aprendizaje en Alfabetización Digital.

aprendizaje

Flor María realizando una evaluación en la plataforma EDC – Vereda Culebras, Trujillo,

Son las Cuatro y treinta de la mañana. Suena el reloj despertador: el momento ha llegado. Y “el profe” se levanta tratando de ganarle al sueño una batalla más. El cansancio del viaje del día anterior aún se siente, pero el terminal de transportes de Cali, lo espera de nuevo: lo mejor es salir en el bus de las 6:20 AM, pero para lograrlo hay que atravesar media ciudad con prontitud, de lo contrario, no llegará a tiempo.

A ciento quince Kilómetros de distancia de esta escena, se escucha otro despertador, muy diferente por cierto, pero con su bello canto despierta a los vecinos de una vereda: un gallo anuncia que el momento ha llegado… el jornal espera, pero para ganarlo hay que salir a trabajar. El campo espera de nuevo, y vereda por vereda, se despierta Trujillo, el pueblo valluno que ese día espera al “profe”.  Los alumnos, sin embargo, antes de encontrarse con el profesor harán su tarea principal: trabajar fuertemente como honestos campesinos.

Aunque los dos primeros párrafos de este texto tengan  aire de película o de cuento, no han sido tomados de la ficción. Esta es la realidad en la que mientras se recortan los kilómetros de viaje, la ciudad y el campo se van acercando: bien sea que el bus en el que se transporta “el profe” cruce por el centro del Valle del Cauca, o bien sea que lo atraviese de sur a norte bordeando la cordillera occidental, las Escuelas Digitales Campesinas acortan la distancia y unen en la misma clase a la ciudad y al campo.

Aprendizaje

Cistian, Luis y Alejandro, estudiantes en el PVD – cabecera municipal de Trujillo.

En Trujillo, el Punto Vive Digital de la cabecera municipal y los Kioskos Vive Digital de las veredas donde habitan los alumnos, han abierto sus puertas generosamente para que los nuevos estudiantes se familiaricen con la tecnología informática. En Robledo, Sonadora, Altomira y Culebras –veredas de Trujillo- nuestros estudiantes se preparan cada semana para aprender el uso del correo electrónico, el manejo de Word y Excel, y navegar por esa gran red internacional que es la Internet.

La emoción se deja sentir cuando doña Flor María por fin puede descubrir cómo hacer aquellas tablas o formatos digitales que tanto va a necesitar para la base de datos del proyecto del acueducto; la sonrisa se escapa de entre los dientes cuando Don Adán por vez primera recibe un email y con la ayuda de los que ya van un poco más adelantados se da cuenta que puede responder a través del mismo computador; incluso la perfección hace su aparición cuando Don Armando, en Robledo, no puede permitirse enviar un correo con errores de ortografía y los corrige uno a uno con la ayuda del profesor que le enseña cómo colocar la tilde.

Y los jóvenes campesinos, con su amor por los caballos y su gusto por las motocicletas -esas máquinas tan necesarias para desplazarse por aquellas veredas en las que “la Chiva” solo baja una vez al día y una sola una vez sube para regresar del pueblo-, son estudiantes de Escuelas Digitales Campesinas que con seriedad pero a su vez con alegría se enfrentan con el curso de Alfabetización Digital en busca de la mejor nota, aunque esto implique invertir varios minutos e intentar varias veces hasta obtener el 100% en la evaluación.

¡A todos ellos, y a todas las personas que se han vinculado a este proyecto, las saludamos con entusiasmo y las animamos a perseverar!

Que sean estos aplicados estudiantes un ejemplo para todos los que se acercan a EDC, y sea esta la ocasión para animarlos a ver en la tecnología una herramienta útil no solo para los habitantes de la ciudad, sino también para los campesinos en el día a día de la vida en el campo.

Autor: Andrés Laguna , Facilitador EDC – Valle del Cauca y Cauca.
Editor: Katherine Vargas Gaitán, Periodista Editora. @KatheVargasg

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