Las mujeres rurales en Chile defienden la soberanía alimentaria

ANAMURI, organiza y promueve el desarrollo de las mujeres rurales e indígenas que realizan diferentes actividades para el reconocimiento del campo en Chile

0
688
ANAMURI

Las mujeres campesinas del mundo se han convertido en las principales defensoras de la madre tierra. Su lucha incansable por velar por el cuidado y la protección de la biodiversidad, ha unido voces para que cada día se unan más mujeres rurales en organizaciones como ‘Anamuri’, Asociación Nacional de mujeres Rurales e Indígenas.

Anamuri, fue fundada en el año 2005 en Chile, y su objetivo principal es construir relaciones de igualdad sin importar el género, la clase social o el color de piel. (Le puede interesar: La mujer y su constante lucha por una vida digna)

También, protestan contra el extractivismo y la depredación de los ecosistemas naturales, por parte de las grandes empresas nacionales y transnacionales. Una lucha constante de estas mujeres, que tiene presente que el campo  suple el 70% de los alimentos que consumen los seres humanos en todo el mundo.

“Estas políticas neoliberales afectan derechos históricamente conquistados por la lucha de los pueblos del mundo”, asegura la organización en el marco de su lucha contra los proyectos minero-energéticos en toda América Latina.

Por la agroecología 

Estas mujeres campesinas chilenas aseguran que la soberanía alimentaria deja de ser un concepto para convertirse en un principio, y por ello, promocionan la agroecología y defensa de las semillas locales, reconocen la labor de los agricultores y pescadores como distribuidores de alimentos para la sociedad, y defiende los derechos de los campesinos para evitar la discriminación de esta población.

“Sólo la lucha por la defensa de la agricultura campesina de base agroecológica, permitirá ejercer una Soberanía Alimentaria a escala local, donde se promuevan las ferias y mercados campesinos locales, a precios justos y sin intermediarios, “super-mercados” ni “conchenchos”, que lucren con el alimento del pueblo, y con la capacidad de la Madre Tierra de regenerar y restaurar los ecosistemas degradados”, expresan.

Por: Angelline Molina. Estudiante de Comunicación Social.
Editor: Mónica Lozano – Periodista y Editora

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here