Con estas nuevas semillas es posible optimizar los cultivos

Nelson Guerreo, productor de fríjol y maíz asegura que sus cultivos se vieron beneficiados por el proyecto de la Universidad Nacional, ya que su producción tuvo mejor rendimiento y la calidad de los alimentos mejoró del 15 al 20 %.

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Agencia de Noticias UN

Un total de 150 agricultores de los Municipios de Ubaté y El Guavio, en Cundinamarca ya se encuentran implementando unas nuevas semillas desarrolladas por la Universidad Nacional, con las que logran que sus cultivos sean más productivos.

Así se concluyó de acuerdo a los resultados de un proyecto que fue liderado por Gustavo Ligarreto, profesor de la Universidad Nacional. El objetivo principal era evaluar el desempeño de la variedad de maíz tipo Simijaca, con el cual se habían identificado deficiencias en la producción por el mal manejo de los cultivos. (Le puede interesar: Prototipo de secador solar optimiza secado de maíz, frijol y cacao)

“La poca rotación de cultivos e inadecuado manejo de semillas ha generado que se presente un problema de volcamiento ocasionado por la pudrición basal del tallo, debido a la presencia de un complejo de hongos entre los que predomina el Fusarium spp”, aseguró el profesor Gustavo Ligarreto, para el medio Agencia Noticias UN.

En el desarrollo de esta investigación, se evidenció la importancia de rotar los cultivos de maíz con productos como el fríjol y la papa. De esta manera se puede garantizar la ausencia de hongos en el suelo. Además, otra de las recomendaciones para evitar que los cultivos contraigan enfermedades, es sacar los residuos de la cosecha.

¿Cómo se logró?

Uno de los temas que se tuvo en cuenta fue el uso de enmiendas como la cal y la aplicación de fertilizantes orgánicos. La fertilización según cuenta Agencia de Noticias UN, debía realizarse con la siembra y cuando el maíz se encuentre más alto, transcurrido uno o uno y medio meses.

Asimismo es necesario “tratar las semillas con fungicidas específicos y sumergirlas en agua a una temperatura de 55 a 60 °C durante 10 minutos, para controlar el problema”, explica el mismo portal.

Chía, Iraca, Hunza, Sutagao, Serranía, Bacatá y Bianca son los nombres de las nuevas semillas que pueden cultivarse asociadas al maíz. Estas poseen mejores condiciones nutricionales y son más productivas.

“Nos interesa que los materiales que se entreguen a los productores tengan altos contenidos de hierro y zinc, debido a que se trata de elementos importantes en la dieta de la población colombiana”, explica Ligarreto.

La ventajas del proyecto

Con el proyecto se logra que los cultivos cuenten con el agua necesaria, además se puede evitar su exposición a bajas temperaturas que pueden reducir el crecimiento, favorecer la pudrición de semillas y plántulas, e incrementar la presencia de enfermedades en raíces y tallos, causadas por patógenos del suelo.

Por su parte, donde no hay buenas fuentes de agua, los expertos de la U. Nacional, recomiendan que la siempre se realice en temporada de invierno de manera que se cuente con el agua necesaria para que crezcan los cultivos.

Nelson Guerreo, productor de fríjol y maíz de la provincia de El Guavio, señaló que sus cultivos se vieron beneficiados por el proyecto de la Universidad Nacional, ya que su producción tuvo mejor rendimiento y la calidad de los alimentos mejoró de 15 al 20 %.

Por: Angelline Molina. Estudiante de Comunicación Social.
Editor: Mónica Lozano. Editora – Periodista.

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