Cultura ciudadana, un tira y afloja

Cultura ciudadana es un deber de toda persona que comparte un espacio público y que piensa en su bienestar y en el de los demás.

 

Por: Miguel Angel Arango – Faciltador Escuelas Digitales Campesinas Choco 

 

bogotá1

 

Cultura ciudadana fue un término muy usado por el ex-alcalde de Bogotá Antanas Mockus, en la administración de los años 1995-1997, buscando reducir los índices de violencia, entre los habitantes de la ciudad de Bogotá, que para los años noventa era de grandes proporciones.

Según los análisis que hacía el gobierno de Bogotá, ésta era una de las ciudades en Colombia donde se presentaba mayor violencia entre los ciudadanos a causa de sus costumbres y sus hábitos de comportamiento. Antanas Mockus lanzó el programa cultura ciudadana precisamente porque se dio cuenta que la agresión entre los habitantes de la ciudad era una cuestión de intolerancia entre culturas regionales. Y es que a partir de mediados del siglo XX fueron muchos los colombianos que se empezaron a desplazar hacia el centro del país, algunos huyéndole a la guerra, otros buscando un mejor porvenir. El hecho fue que Bogotá se convirtió en una ciudad pluricultural, en donde poco a poco se extinguía el respeto, la tolerancia y el senLa Candelaria, Bogotatido de pertenencia. Con todo esto, la ciudad de Bogotá se vio fuertemente afectada, ya fuera porque las calles y los ríos se llenaban de basuras, porque había desperdicio del agua potable, o bien porque ya se había vuelto costumbre violar las normas que regulan la sana convivencia entre los ciudadanos. El programa cultura ciudadana que hacía un llamado a la concientización de la no agresión entre los habitantes de la ciudad capital y a un mejor cuidado del espacio público, empezó a dar muy buenos resultados en la ciudad de Bogotá, tanto así que la cultura ciudadana empezó a ser tema de tratar no sólo en las ciudades de Colombia sino en las de otros países. Sin embargo, no todos los habitantes de la ciudad capital estaban de acuerdo con la cultura ciudadana, puesto que muchos se mostraron pesimistas ante tal iniciativa, y siguieron actuando de manera irresponsable, con argumentos tales como, “esto ciudad nadie la va a cambiar”, “el que se comporta bien, mal le va”, “la ley es para los más pendejos”, etc. Pero independientemente de si se acoge o se rechaza la cultura ciudadana, no se puede desconocer que el ser humano por su capacidad de razonar alcanza a medir las consecuencias de sus actos. Ha de entenderse que un universo en caos se autodestruye, es decir, si el ser humano existe todavía es porque de alguna manera ha podido, mediante normas y reglas, mantener un orden. La cultura ciudadana no debe verse como una norma impuesta o como una ley a la que el ciudadano se debe someter. Al contrario, la cultura ciudadana ha de ser un compromiso voluntario y responsable de todo ciudadano que se preocupe por su bienestar y por el bienestar de los demás.

Por lo tanto, el hombre que es un ser racional y que por su naturaleza busca vivir en comunidad debe procurarse unas reglas y normas básicas de convivencia con el fin de asegurar una mejor calidad de vida. Visto así, la cultura ciudadana busca despertar en la conciencia de cada ciudadano el compromiso que se tiene por el cuidado de la misma creación.

  1. Yoana Bastidas 1 abril, 2015, 9:36 am

    Estas iniciativas contribuyen a aumentar la capacidad de entendimiento de la responsabilidad de cada persona en cuanto a su bienestar y el de la comunidad y genera el querer ayudar de manera voluntaria para su mejoramiento.

    Responder

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.