Tonadas colombianas

0
1736

Colombia tiene una gran variedad de músicas populares. En las regiones del país existen géneros musicales autóctonos que las caracterizan, estas músicas están permeadas por las costumbres y por las historias que sus compositores han plasmado en las letras y los ritmos.

Por: Andrés A. Gómez Martín

La música popular es un medio, una forma y una herramienta que cuenta las historias y las vivencias de los pobladores. Las fiestas populares, las actividades en el campo, el amor y desamor hacen parte de lo que escuchamos en las letras de géneros como la carranga, el vallenato o la música del pacífico, entre otras.colombian dancers and musicians

Corre, corre caballito, corre, corre sin parar 
mi caballito de acero contigo voy
a triunfar

Mi sueño no va hacer fácil y más 
con esta pobreza, que no tengo
pa´ comer menos pa´ mi bicicleta
pero déjeme que la tenga y nadie
me va a parar, mi caballito de acero
contigo voy a triunfar.

Jorge Velosa es el exponente más conocido del género musical bautizado como “carranga”. La etimología de  esta palabra hace referencia a un regionalismo boyacense  que se refiere a una parte de la mandíbula del burro que es utilizada como instrumento musical en este género. En los años 70, Velosa bautizó así a su grupo musical y desde allí tomó nombre el género que tiene influencias del torbellino y de la guabina.

En la costa caribe tenemos el vallenato. Si bien este género musical se ha transformado con el pasar de las décadas, la historia cuenta que en sus inicios era la flauta de lillo, la caja y la guitarra con las que los campesinos e indígenas de la provincia de Padilla – hoy sur del Departamento de Bolívar, norte del Cesar  y oriente del Magdalena – se reunían para tocar sus instrumentos y relatar las historias de la vaquería y los quehaceres cotidianos del campo.

La leyenda cuenta que Francisco, el hombre al que se le adjudica el  primer juglar del vallenato, en medio de una travesía por las sabanas tocó su acordeón y alguien en la lejanía respondió las mismas notas con otro acordeón. De repente un haz de luz iluminó al contendor de Francisco, y se le apareció el diablo. De inmediato, el campesino comprendió que se trataba de un duelo que ganaría tocando la melodía más dulce jamás interpretada, dejándolo a él como ganador del duelo.

Entre los muchos exponentes del vallenato, Lisandro Meza es uno de los más reconocidos y que aún conserva el estilo clásico, tanto en la forma de tocar el acordeón como de las letras que interpreta.

Que misterio, 
que misterio, que tendrá,
que tendrá el número siete

Que misterio, 
que misterio, tata Dios,
le pusiste al número siete

Siete son, las maravillas del mundo, 
siete son, las notas de mi guitarra,
siete son, hijos de niña luz,
siete son, las mujeres para uno

Del litoral pacífico, de las costas de los departamentos de Nariño, Cauca, Valle y Chocó tenemos la chirimía. Aunque el origen de la palabra hace referencia a un instrumento musical, la de una flauta, su origen es francés. Un palo de madera hueco con nueve agujeros laterales de los que solo seis se tapaban con los dedos para generar el sonido. Con la llegada al pacífico de los esclavos afrodescendientes también arribó este instrumento.

Hoy se llama chirimía al conjunto musical compuesto por flauta traversa de caña, guacharaca y tamboras. Este género musical es fundamental en las fiestas populares del Chocó y del Cauca. Las letras y los ritmos son contagiosos, la alegría  propia de los habitantes del pacífico está impregnada en los ritmos, los bailes y las letras.

Esta casa que yo hice
Pasando tanto trabajo
tiene piso guayacán
Y paredes de chachajo
Esta casa la hice yo
Con amor y sacrificio
pero el barrio está de fiesta, he invitado a mis amigos

Hoy, la vamos a tumba
Hoy, la vamos a tumba
Hoy, la vamos a tumba

Esta noche, me amanezco
Esta noche, bebo y bailo
Esta noche, toy´ contento
Esta noche, me emborracho

La música popular en las regiones ha sido constructora de identidad, de cultura, de pertenencia con la tierra y con la comunidad. Ha mantenido en el tiempo elementos propios de la ruralidad, recordándonos que el campo siempre está y estará vivo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here