Dosis idónea de fósforo duplica productividad maderera de eucaliptos

Un tratamiento recomendable sería aplicar por hectárea 4 o 4,5 bultos de un fertilizante de fuente fosfatada, como por ejemplo fosfato diamónico (DAP), señalan los expertos.

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ciudadciencia.es

Una dosis promedio de 45 kg de fósforo por hectárea durante el periodo de establecimiento –que dura entre 1 y 1,5 años, desde la siembra hasta el cierre de copas de eucaliptos– maximiza el rendimiento de las plantaciones en suelos volcánicos.

Así lo explica Claudia Marcela Zapata Duque, doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira, quien identificó que el fósforo es el elemento que más incide en el crecimiento del eucalipto en suelos volcánicos que han tenido reforestación previa.

“Durante la fase de establecimiento, en términos de fertilización, se puede garantizar el crecimiento de la planta solo con fósforo. Conociendo esto, el productor no tendría que invertir en fertilizantes u otros nutrientes durante ese periodo”, explica.

La recomendación

Un tratamiento recomendable sería aplicar por hectárea 4 o 4,5 bultos de un fertilizante de fuente fosfatada, como por ejemplo fosfato diamónico (DAP). (Le puede interesar: Nueva variedad de papa criolla mejoraría la producción en Cundinamarca)

“En la investigación encontramos que esta dosis duplicaba la producción de madera con respecto a lo alcanzado por los tratamientos que no recibieron fertilización. Este aumento de la productividad haría posible una mayor eficiencia en el uso del área plantada, produciendo más madera por hectárea”, destaca la ingeniera forestal.

La investigadora advierte que las fuentes de fósforo para fertilizantes se podrían agotar en 2050. Por efectos de la lluvia, la falta de coberturas vegetales y el desgaste de los suelos, el fósforo se está trasladando a las fuentes hídricas provocando eutrofización, es decir, desequilibrio en las poblaciones de ciertas algas por exceso de residuos orgánicos en el agua.

Los suelos volcánicos, formados a partir de cenizas y vidrios volcánicos, como los de la región Andina, son fijadores del fósforo. Sin embargo su dinámica no permite una rápida liberación del nutriente para el aprovechamiento de la planta, reduciendo la eficiencia. “Es como tener mucho dinero y contar con un cajero que solo da 1.000 pesos diarios”, ilustra la ingeniera.

Por: Agencia Noticias UN.
Editor: Mónica Lozano. Periodista – Editora.

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