Eco-pedagogía, cambiando las aulas por la naturaleza

El ser humano es parte de la naturaleza y ha perdido la esencia de estar en contacto con ella. La Eco-pedagogía es un modelo de educación que tiene en cuenta el entorno y actúa de forma responsable hacia el medio ambiente.

Eco-pedagogía

Foto: El Norte de Castilla

Jóvenes y niños están aprendiendo a conocer la fauna y la flora a través de fotografías, vídeos e internet, y qué decir de las clases de ciencias naturales o de ciencias sociales que se dictan en cuatro paredes, un tablero o un video beam.

Tres décadas atrás, a los niños se les permitía caminar descalzos en el pasto, jugar con tierra o mojarse bajo la lluvia porque así adquirían defensas, en cambio hoy día los padres con estas frases: “no cojas tierra, porque te ensucias” o “no te mojes porque te enfermas” han alejado a los niños de tener ese contacto con la naturaleza, sometiéndolos a vivir en una capsula hermética.

“los niños necesitan dominar el lenguaje de las cosas antes que el de las palabras”, dice el Psicólogo evolutivo David Elking. Antes de los siete años, los niños deben correr, saltar, escalar, cuidar plantas y animales, jugar con agua y arena, pintar, escuchar e inventar canciones, no aprender signos estructurados, inmóviles entre paredes con pantallas digitales.

Los entornos naturales son idóneos como marco para el desarrollo de la creatividad, la impulsan desde su diversidad de materiales, texturas, colores y su ausencia de indicaciones sobre cómo deben usarse o jugar con ellos. Numerosos estudios e investigaciones demuestran que la actividad no estructurada al aire libre actúa como un potente preventivo de los trastornos de conducta y que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH mejora.

Los adultos debemos facilitarles a nuestros niños su conexión con la tierra, su curiosidad por explorar y conocer otros seres vivos, visitar granjas, huertas, una salida un fin de semana a una finca; reeducarlos para que protejan y valoren el medio en el que viven, que se den cuenta de los daños que estamos ocasionando son irreversibles, y que en la mayoría de los casos ya no hay marcha atrás, creando secuelas que están impidiendo que las generaciones futuras gocen de nuestro planeta.

Es tarea de todos cuidar la tierra, es nuestra casa y nos pertenece a todos.

Autor: Sandra Patricia Romero , Facilitadora EDC – Cundinamarca.
Editor: Katherine Vargas Gaitán, Periodista Editora. @KatheVargasg

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