Editorial: ¿quién tiene la razón?

Alguien me dijo hace unos años: “Usted tiene la razón pero no vamos a hacerlo así”.

Por: Luis Alejandro Salas

Se trataba de una discusión con respecto a un trabajo que debía realizarse para el cumplimiento de un proyecto. Las opiniones eran distintas y cada uno presentaba sus argumentos, pensando que eran los mejores. Al fin ganó el más fuerte, el que mandaba la parada, el que tenía el poder. Yo no recuerdo si el resultado fue o no favorable.

Las personas que tienen la autoridad deben ser cautelosas, tienen que obrar cuerdamente, no deben abusar de su poderío porque se exponen a equivocarse si piensan que siempre tienen la razón. Creen que están en lo cierto, que permanentemente son dueños de la verdad. Muchas veces se vuelven energúmenos, cuando no están todos de acuerdo con sus ideas.

En estos tiempos han ocurrido asuntos muy importantes en nuestro país que  hasta cierto punto se han sometido a la crítica popular, al análisis de la gente. Y se han escrito muy interesantes artículos, algunos de los cuales he tenido oportunidad de leer. Y me he quedado sorprendido de la capacidad de algunos escritores para ver las cosas a su manera y exponer su pensamiento con claridad. He estado de acuerdo.

Pero veo otro escrito y considero que esa persona que mira la situación desde otro punto, también está en lo cierto, a mi entender. Tiene sus razones y las presenta. Y entonces, quién tiene la razón?

Conviene ilustrarse. Hay que estudiar. Debe seguir buscándose lo que mejor corresponda. Hay que mirar y escudriñar desde varios ángulos… Y con mente abierta, con ojos despiertos a las visiones variadas.

Hoy pienso así porque llegó una luz a mi mente. Es factible que mañana cambie de parecer porque otra luz me ayudó a ver distinto.

Alguien decía que para no creerse el dueño absoluto de la verdad hay que ponerse en los zapatos del que viene y así se verá de otro modo.

Respetemos la visión ajena y el comportamiento diferente. No todos tenemos que pensar igual ni obrar en la misma forma.

Aprendamos a considerar las ideas de maneras distintas. Muchas veces aprendemos porque dudamos y nos preguntamos.

Miremos. Leamos. Oigamos. Escuchemos. Consultemos a otros que quizás saben más. Tratemos de aclarar nuestro horizonte, para escoger el mejor camino.

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.