“Es un crimen, la cantidad de comida que se bota en Colombia”

Christopher Rebstock, vicepresidente de la Red Mundial de Bancos de Alimentos, de visita en Colombia.

Por John La Rotta*
  • 4 de cada 10 personas en Colombia, no tiene los alimentos necesarios para llevar una vida saludable y activa.
  • Entre 1.2 y 2 billones de toneladas de alimentos se desperdician cada año en el mundo, aun cuando el hambre afecta a casi mil millones de personas.
  • En Colombia existen 19 bancos de alimentos que salvan productos para dar de comer a los más pobres, pero falta compromiso.
“Es un crimen, la cantidad de comida que se bota en Colombia"

De derecha a izzquierda: Padre Daniel Saldarriaga, Director Ejecutivo del Banco Alimentos de Bogotá y Christopher Rebstock, vicepresidente de la Red Mundial de Bancos de Alimentos.

En un encuentro con empresarios, en el Hotel Movich  Buró 26,  la Global FoodBanking Network, (Red mundial de Bancos de Alimentos), La asociación  Nacional de Bancos de Alimentos de Colombia ( ABACO), junto con el Banco de Alimentos de Bogotá presentaron cifras alarmantes sobre el desperdicio de comida y el número de personas que pasan hambre, en el mundo y en Colombia.

Según las Naciones Unidas, en el mundo más de mil millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año, en momentos en que el hambre afecta a casi mil millones de personas, es decir, que una de cada nueve personas en el mundo no tienen los alimentos necesarios para llevar una vida saludable y activa. Colombia, no es la excepción, donde se calcula que se desperdician más de 1 millón y medio de toneladas por año, con toda la contaminación de aire, agua y tierra que esto conlleva.

Adicionalmente, el Hambre Infantil sigue siendo un problema importante en el mundo. La desnutrición es una causa subyacente de la muerte de 3,1 millones de niños cada año, casi la mitad del total de las muertes de los niños en el mundo (45%). La desnutrición no siempre es letal, pero siempre es devastadora.

Los niños que están desnutridos disminuyen su rendimiento escolar, además de su productividad en la vida diaria y su salud en la vida adulta también se ve afectada, lo que genera costos financieros nefastos para un país. Se ha estimado que más del 10 por ciento de las ganancias de un individuo se pierden debido a las deficiencias de la desnutrición y micronutrientes. Igualmente el costo anual de la desnutrición, en términos del PIB mundial, se estima en 2-3% o entre $ 1,4 y $ 2.100 mil millones, según informe de las Naciones Unidas.

En el informe, publicado por Unicef en el 2010, Colombia se ubica en la posición 37 de una clasificación de 81 países, en vía de desarrollo, cuyos niños tienen retraso de crecimiento debido a la mala alimentación. En total, el país tiene a 595.000 menores de 5 años que se encuentran en estado de desnutrición.

Se  calcula que cerca de 20 millones de colombianos viven en la pobreza y más de 10% de esta población esta subnutrida, esto significa que tiene menos oportunidades para ser competitiva, haciendo que no puedan tener acceso a un mejor nivel escolar y laboral y por tanto a una mejor calidad de vida.

Entonces, ¿Qué importancia tienen los bancos de alimentos en este panorama? “El año pasado, casi 550.000 toneladas fueron distribuidos por los bancos de alimentos que hacen parte de La Red Global de Bancos de Alimentos – GFN, estos son millones de libras de alimentos que no van a la basura. Los bancos de alimentos buscan ser socio estratégicos de la empresa privada para garantizar que los alimentos donados lleguen a familias y, a menudo tienen programas específicamente diseñados para ayudar a la difícil situación de los niños”, afirma Christopher Rebstock, vicepresidente de la Red Mundial de Bancos de Alimentos.

En Colombia, actualmente existen 19 Bancos de alimentos y según Ana Catalina Suarez Peña, Directora de la Asociación Nacional de Bancos de Alimentos de Colombia- ABACO, “en nuestro país es posible reducir la pérdida de alimentos, no existen cifras acertadas de la cantidad de comida que se pierde en el proceso de la manufactura, de la pos cosecha y la comercialización, pero si los agricultores, la industria de los alimentos y el retail se comprometen en entregar los productos que no serán consumidos pero son aptos para el uso y consumo humano, se reduce la contaminación y mejora la calidad de vida de miles de personas, ya que los Bancos de Alimentos toman estos productos que por algún motivo son descartados, los reciben, clasifican y distribuyen entre población que no tiene derecho a la alimentación, por no contar con  los suficientes ingresos”.

Los Bancos de Alimentos salvan  productos que están próximos a vencer, tienen problemas en su presentación, baja rotación en el mercado o no se cosechan por problemas de calidad. Estos alimentos se reciben  y se garantiza que lleguen a quien más lo necesita. “Los bancos de alimentos de Colombia están haciendo una gran labor, pero se necesita más compromiso por parte de los empresarios y de los gobernantes”, agrega Rebstock.

En Bogotá el banco de alimentos está comprometido en ser un aliado para quienes quieren ayudar  “como lo dice el lema del Banco, se busca ser un puente para unir a quienes quieres servir y no saben cómo lograrlo, ese puente efectivo entre la abundancia y la escasez, un puente que permite realmente ayudar a quienes más lo necesitan” Comentó el Cardenal Rubén Salazar Gómez, durante el desarrollo de del evento para sensibilizar, a los empresarios buscando que tomen la decisión de donar a cambio de destruir y generar más contaminación.

Por su parte, el padre Daniel Saldarriaga, Director Ejecutivo del Banco de Alimentos de Bogotá, recordó que “El Papa Francisco nos pide “hacer lío”. Invito a los empresarios y personas que pueden ayudar, a no quedarse sin hacer algo, pueden ser el nuevo protagonista del “hambre cero”. Nos están llamando a vencer la indiferencia frente a circunstancias tan difíciles que le suceden a los cerca de 10 millones de personas en nuestro país que atraviesan por este flagelo”.

* Christopher Rebstock, CEO interino de al Red Mundial de Bancos de Alimentos( Global Food Banking Network). Experto internacional con más de treinta años de experiencia en el campo de los banco de alimentos. Jugó un papel destacado en la formación de la Red Global de Bancos de los Alimentos en respuesta al creciente interés internacional en la creación de nuevos bancos de alimentos. Previo a GFN, el Sr. Rebstock fue el Director Ejecutivo de la Greater Pittsburgh Community Food Bank y luego se desempeñó como Vicepresidente de Soporte al usuario en el de Estados Unidos Second Harvest, ahora conocido como Feeding America. Actualmente lidera el departamento de Desarrollo de la Red de GFN viaja extensamente y gestiona proyectos de bancos de alimentos  en  desarrollo, los acompaña y  apoya actividades de formación en el centro de liderazgo de GFN.

Comunicaciones Banco de Alimentos de Bogotá*

 

 

 

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