Estrategias para detener desperdicio de alimentos, según la FAO

De acuerdo con estimaciones sobre desperdicios de alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO (por sus siglas en inglés), organismo encargado de adelantar iniciativas globales para la erradicación del hambre, se calcula que cada año la cifra es de un 30 % en cereales; un 40–50 % en tubérculos, frutas y hortalizas; un 20 % de semillas oleaginosas, carne y productos lácteos; y un 35 % de pescado.

Tomado de Infoagro/Viviana Puentes Fuentes

Para esta entidad internacional, las pérdidas y los desperdicios de alimentos dependen en gran medida de las condiciones específicas y situación local de cada país o cultura.


Estrategias para detener desperdicio de alimentos, según la FAO

Sobre cifras en Colombia, la información disponible por parte de la Asociación de Bancos de Alimentos-Abaco (2012), revela que en la etapa de poscosecha se pierden 1.400.000 toneladas de frutas y verduras.

Otros estudios como el de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Uaesp, elaborado entre 2010 y 2012 y divulgado en 2014, sobre caracterización de residuos sólidos, revela que un 58,8 por ciento de los alimentos diarios que las familias compran termina en la basura, es decir un equivalente a 1.381 toneladas, aproximadamente.

¿Qué son y dónde ocurren las pérdidas de desperdicios?

Según la FAO, el desperdicio de alimentos se refiere a las pérdidas derivadas de la decisión de desechar alimentos que aún tienen valor nutricional, y ocurre en diferentes momentos en los que intervienen mayoristas, minoristas, establecimientos donde se vende comida, además de consumidores.

Las pérdidas y desperdicios ocurren a lo largo de la cadena alimentaria: en la región, el 28% ocurre a nivel del consumidor; el 28% a nivel de producción, el 17% en mercado y distribución, el 22% durante el manejo y almacenamiento y el 6% restante a nivel de procesamiento.

Dato

El 54 por ciento de desperdicio de alimentos en el mundo se produce en las etapas iniciales de la producción, manipulación y almacenamiento post-cosecha, según el estudio de la FAO. El 46 por ciento restante ocurre en las etapas de procesamiento, distribución y consumo de los alimentos.

Como tendencia general, los países en desarrollo sufren más pérdidas de alimentos durante la producción agrícola, mientras que el desperdicio a nivel de venta minorista y del consumidor, tiende a ser mayor en las regiones de ingresos medios y altos -donde representa el 31-39 por ciento del desperdicio total- frente al 4-16 por ciento de las regiones de ingresos bajos.

Estrategias para evitar el desperdicio de alimentos

Algunas de las recomendaciones para evitar el desperdicio son calcular la cantidad de alimentos que se van a comprar, elegir alimentos con un nivel bajo de madurez, refrigerar los alimentos ya abiertos, entre otras acciones.

Adicionalmente, desde la FAO se recomienda no dejarse tentar por ofertas que llevan a comprar cosas que no son necesarias, además de elaborar una lista básica de mercado y comprar alimentos que estén en buen estado aunque su apariencia de forma, tamaño o color, los lleve a ser considerados feos; así como tener en cuenta que la fecha de caducidad en muchas ocasiones es una sugerencia, ya que algunos alimentos son aptos para el consumo, aún después del vencimiento que se encuentra en su empaque.

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