Frontera en la expansión del país

Ciudades intermedias cumplen un papel fundamental dentro del desarrollo económico, social y cultural del país.

Por: Gustavo la Rotta Amaya*

Durante mucho tiempo se pensó que los asentamientos humanos que merecían el nombre de ciudad debían cumplir una serie de características que en el caso colombiano. Restringían ese nombre a algunos pocos lugares o bien por su tradición y lo que representan históricamente como Cartagena -primera ciudad libre-, o Pamplona la “fundadora de ciudades”, o bien por su actividad económica como Cali o Medellín o Barranquilla con sus desarrollos industriales o el valor político como en el caso de Bogotá.

Frontera en la expansión del país

Tras la idea de ciudad se asocia usualmente el ideal moderno de progreso. En el caso colombiano gracias a los esfuerzos que desde los años 30´s del siglo pasado, se ha venido ampliando la noción de ciudad, dando paso más recientemente al de ciudades intermedias.

Una ciudad intermedia no tiene una definición exacta. Sin embargo, en el informe de UNFP del año 2007 se mencionan algunas  claves para aproximarse a una posible definición, entre otras se encuentra, la densidad de habitantes, el acceso y calidad a servicios públicos y sobre todo, algo que en el caso colombiano resulta impactante es que, la gran mayoría de la población del mundo vive en ciudades intermedias.

Desde esta perspectiva puede entenderse entonces que las ciudades intermedias son objeto de la preocupación de los gobiernos debido a la cantidad de actividades que concentran y el valor estratégico o simbólico que representan.

Recordemos por un momento cómo en el desarrollo de la política de sustitución de importaciones, los gobiernos colombianos de entonces impulsaron el desarrollo económico, social y político de lugares que más adelante se llamarían ciudades intermedias como por ejemplo Barrancabermeja en Santander, de gran importancia en el desarrollo petrolero del país.

Actualmente encontramos que las ciudades intermedias participan sostenidamente en el PIB nacional y prueba de ello es el interés que despierta para los inversionistas las ciudades intermedias como Bucaramanga en Santander. Pero también, encontramos espacios para que en las ciudades intermedias se expresen la cultura y el arte como en el Festival de Teatro de Manizales, los carnavales de Negros y Blancos en Pasto o el Festival Vallenato en Valledupar.

Quedan todavía algunos retos para lograr que las ciudades y sobre todo, las denominadas ciudades intermedias sean partícipes de primera línea en las instancias de decisión que afectan los lineamientos sobre desarrollo, que se asuman como espacios para el goce y disfrute de la ciudadanía, la tolerancia de la diversidad y el respeto a la diferencia.

*Coordinador Proyectos Educativos ACPO
Etiquetado con

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.