Jesús le cambió la vida

Jennifer Case, se convierte en abanderada de la lucha contra la adicción a la pornografía después de una experiencia personal con Jesucristo.

 

Por Juan Carlos Matiz

 

Detrás de la poderosa iJennifer Casendustria pornográfica se esconde el drama de miles de personas que, víctimas de ésta, han quedado profundamente afectadas. Cada vez son más las personas que, como consecuencia de la adicción a la pornografía, han perdido su trabajo, su familia, sus amigos, e incluso hasta su autoestima. Sin embargo, lograr romper las cadenas de tal adicción y transformar la propia vida es posible desde la fe.

Ese es el caso de Jennifer Case, una famosa ex actriz porno de origen estadounidense, que tras participar en más de una veintena de películas, consumir drogas, y de haber padecido una gran cantidad de abusos e infecciones sexuales, pudo abandonar este “pervertido y pervertidor” negocio gracias a un encuentro personal con Jesucristo. Hoy día trabaja ayudando a cientos de porno adictos a salir de su adicción, y colabora intensamente con la fundación Pink Cross, institución encargada de ofrecer ayuda emocional, financiera y con fines de cambio de vida, a cientos de trabajadores de la industria del cine XXX.

En una entrevista concedida a The Porn Effect, una institución de origen católico que brinda ayuda espiritual y psicológica a adictos víctimas de la pornografía, y en donde se le preguntó acerca de cómo pudo recuperarse de los efectos que su anterior profesión había dejado en ella, Case respondió que la única manera por medio de la cual ella pudo salir adelante fue volviendo a Dios, ya que volviendo a Él, pudo recuperar la esperanza que tiempo atrás había perdido. La fórmula encontrada por la actriz para salir del problema fue “el constante apoyo de los demás, la oración, la Palabra de Dios, y mucho amor”.

Case, no sólo reconoce en Jesús la verdadera fuente de su liberación, sino también su poder para sanar, restaurar y transformar la vida del ser humano. Para la ex actriz “Jesús era la única manera en la que podía salir y permanecer fuera para siempre”, y por ello afirma emocionadamente: “Jesús salvó mi vida. Su amor es increíble. Nunca había experimentado el amor de esa manera. Fue tan intenso que a veces me duele. Mi mente está siendo renovada todos los días por Él. Todas las mentiras que rigieron mi vida están siendo reemplazadas por la verdad, por la Palabra de Dios. Me había dado cuenta de que Dios era mi Padre y que me cuidaría. Él comenzó a arreglar las cosas que se habían roto en mí”.

Case, ahora que ha dejado la industrio del porno, no se cansa de advertir, denunciar y, sobre todo, alentar a los que experimentan la esclavitud de esta adicción, anunciándoles que el porno, “es una droga, un veneno y una mentira”; la pornografía solo “trata de llenar un vacío interior en el hombre que solo Dios puede llenar”, recapaciten “¡Dios los ama!”

Cada vez que vayan a consumir porno piensen que “hay una persona real al otro lado de las imágenes que ustedes están viendo, y que ustedes están destruyendo su vida y las vidas de sus hijos”. “Cada película porno tiene la hija de alguien en ella. ¿Y si fuera su niña? ¡En realidad, ustedes pueden estar asistiendo a la muerte de alguien! Actrices y actores porno mueren todo el tiempo de SIDA, de sobredosis de drogas, a causa de suicidios, etc.”, comenta la ex actriz.

 

 

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