Jóvenes del sur de Bolívar construyen paz desde sus territorios

Los jóvenes se han empoderado de su realidad para trabajar por la paz de sus regiones en el sur del departamento de Bolívar desarrollando diversos proyectos productivos.

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Foto: Servicio Jesuita a Refugiados

La iniciativa es liderada por jóvenes de los municipios de Tiquisio, Norosí y Rio Viejo, sur del departamento de Bolívar, que fueron formados por el Servicio Jesuita a Refugiados-Colombia (JRS) en formación política, ciudadana y constructores de paz y en agroecología y economía solidaria en asocio con el Instituto Mayor Campesino IMCA.

Los talleres que adelanta el JRS brindan herramientas a los jóvenes para que sean constructores de paz en sus territorios. El aprendizaje sobre manejo adecuado de conflictos y el reconocimiento de sus derechos humanos, los ha motivado a asumir un rol  de liderazgo en su comunidad.

“Muchas veces nosotros no sabemos bien a qué lugar recurrir, qué proceso es el que debemos hacer. Entonces, yo creo que eso ha sido una de las cosas más importantes que nos han enseñado. También, nos han enseñado el rol que tiene el joven en la comunidad y el gran impacto que puede lograr”, afirma Laura Chavarro, participante del programa en Norosí.

Así ha sido golpeado el Sur de Bolívar por el conflicto armado

El sur de Bolívar, ha sido símbolo de la violencia en Colombia. La guerra, los ataques, las masacres fue el diario vivir de esta región azotada por los grupos guerrilleros y paramilitares. Desde el año 1997, cuando las AUC encontraron apoyo en los narcotraficantes del departamento, empezaron su ingreso en el Sur de Bolívar, y en ese momento inició la disputa por el territorio con la guerrilla del ELN.

Para estos jóvenes y sus familias no ha sido fácil trabajar para que, a pesar de las heridas que continúan abiertas por el conflicto armado, la comunidad pueda empezar a mostrar otra cara de su territorio. De acuerdo con cifras oficiales, en el departamento de Bolívar, entre los años 1985 y y 2018, se registraron 138.513 hechos victimizantes. Además, la economía ilegal e informal se soporta sobre la extracción del oro y la producción de cocaína.

Los habitantes cuentan que hace 10 años no había un minuto de tranquilidad. Era constante la zozobra y el miedo entre la población. No obstante, esa situación ha cambiado tras la firma del Acuerdo de Paz de La Habana y, en medio de las múltiples dificultades, el panorama de esa región se pinta de esperanza, y son los jóvenes los que llevan la batuta del progreso de su comunidad.

El perjuicio de la minería ilegal en la región

Con la llegada de la minería ilegal al sur de Bolívar, los ríos Cauca y Magdalena se han visto afectados por estas operaciones extractivistas. El agua de estos ríos, que alimenta la corriente de las quebradas aledañas a Tiquisio, Norosí y Rio Viejo, también sufren los daños de la actividad minera de la región.

Ante esto, Jairo Criado, participante y beneficiario del programa del JRS, indica que la minería ilegal y sus operaciones están destruyendo sus principales fuentes hídricas, y principalmente, la única fuente que poseen en el municipio de Norosí. (Le puede interesar: Más de 600 familias preservarán Bosque de Paz en Antioquia) 

“Es el sustento de más o menos 1500 personas y esas operaciones mineras y empresarios, que han venido con sus máquinas, no solo destruyen el medio ambiente, sino la fauna (…) están contaminando los ríos, no hay peces. Yo creo que es muy visible en Norosí”, agrega Criado.

El grupo de jóvenes cree que es importante resarcir el daño que se está haciendo al medio ambiente. Buscan crear alternativas saludables para el cuidado de sus fuentes hídricas, y a través esto recuperar las costumbres agrícolas heredadas ancestralmente, pero olvidadas por la presencia del conflicto armado y la minería ilegal en esa zona.

Cabe mencionar que el JRS lleva 25 años realizando esta labor y hace presencia en más de 50 países de todo el mundo. En América Latina, realiza trabajo con personas refugiadas, migrantes y en población infantil y juvenil en alto riesgo de vincularse a grupos armados.(Le puede interesar: ‘Chocolate de Paz’: un documental sobre la Comunidad de Paz de San José de Apartadó)

Por: Andrés Neira. Periodista.
Editor: Mónica Lozano. Periodista – Editora.

2 Comentarios

  1. […] Juan Díaz, biólogo de Eafit, aseguró que “se hizo un diseño metodológico que permitiera el diálogo y la interacción entre el investigador y la comunidad, a través de la manipulación directa de los especímenes biológicos y del trabajo en laboratorio”. (Le puede interesar: Jóvenes del sur de Bolívar construyen paz desde sus territorios) […]

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