Nuevas formas de habitar e interactuar con los ecosistemas: patas, antenas, pelajes, exoesqueletos, extremidades, hojas, flores, colores y características nunca vistas en Colombia y en el mundo aguardaban, como un tesoro oculto en los bosques del Nordeste de Antioquia, a que investigadores de la Expedición Colombia BioAnorí llegaran, recolectaran muestras, estudiaran, analizaran y concluyeran que en dicha región hay 14 especies nuevas de plantas y animales.

Se trata de dos cucarrones, diez plantas, un ratón arborícola y un lagarto, cuya existencia para la ciencia fue revelada el martes 30 de octubre en el Auditorio Fundadores de EAFIT en Medellín, con la presentación de los resultados de este ejercicio científico y de la proyección del documental La casa de la vida.

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“Decimos al mundo que Anorí (Antioquia) no sólo es un ejemplo de paz, reconciliación y resiliencia. También es corazón de un tesoro biodiverso que apenas empezamos a descubrir. La Bioexpedición Anorí es un hito de la reconciliación: la capacidad de convocar a todas las comunidades hacia un propósito tan noble como el descubrimiento del patrimonio ambiental colombiano”, afirmó Inka Matilla, directora de País Adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD.

La Bioexpedición Anorí fue liderada por la Alianza por el Desarrollo Sostenible EPM-PNUD, con Colciencias y la universidad EAFIT. El trabajo de campo se realizó entre el 17 y 31 de julio de 2018 en uno de los últimos bosques nativos continuos de Colombia con 52.000 hectáreas de extensión.

Cerca de 50 investigadores recibieron el apoyo de 10 excombatientes reincorporados de las Farc, quienes participaron no solo como guías sino también como apoyo logístico y de análisis del material recolectado.

También hicieron parte docentes y estudiantes de pregrado y posgrado de la Universidad de Antioquia, Universidad CES y EAFIT, con el apoyo de la Alcaldía de Anorí, el Consejo de Reincorporación de Antioquia, la Misión de Verificación de la ONU, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Corantioquia e ISA Intercolombia.

Las especies descubiertas se dividen en cuatro grandes grupos bióticos, así:

Insectos

Dos especies de cucarrón, Cyclanthura y el Perelleschus, hacen parte de las catorce especies confirmadas como nuevas y exclusivas del territorio estudiado durante la Expedición Colombia Bio Anorí. Su naturaleza de nueva especie fue verificada con la ayuda de la literatura científica disponible y de expertos entomólogos de Colombia y Brasil.

“Hicimos una búsqueda de insectos en las plantas, pues teníamos indicios de algunas especies nuevas tras muestrear en lugares cercanos, como Remedios y Maceo. El proceso de identificación, en el laboratorio, fue un poco más complicado. Con Juliana Cardona, investigadora del CES, hicimos disección de los genitales y tomamos fotos en alta calidad de los especímenes. Todo, para determinar si eran nuevos”, explicó Camilo Flórez Valencia, del Grupo de Investigación Biología CES.

El docente agregó que a la presencia de los cucarrones se sumó la de otras dos especies de insectos del orden hemípteros que se confirmaron como nuevas, pero no se clasificaron como exclusivas de ese territorio de Anorí, ya que fueron observadas recientemente en otros lugares: Scytodepsa y Anchistrotus.

Réptil

Ptychoglossus es la especie nueva de lagarto descubierta en Anorí. Pertenece a la familia Gymnophthalmidae, caracterizada por su gran diversidad en formas, tamaños y especies en el neotrópico, principalmente en países andinos.

“En este grupo de animales, lagartos y serpientes, el patrón de escamas del cuerpo es muy importante para reconocer y separar las especies. De modo que la combinación de conteos de escamas, la forma y la organización de las mismas pueden representar evidencias de los patrones únicos presentes en cada especie”, aclaró Juan Carlos Arredondo Salgar, de la Universidad de Antioquia.

Según él, el proceso para reconocer a la especie nueva incluyó dos importantes pasos: primero, la revisión exhaustiva de la morfología externa y del patrón de escamas, y su posterior comparación con información presente en investigaciones científicas, y la comparación de la información tomada de la especie nueva con la tomada de ejemplares de especies relacionadas o morfológicamente similares.

Mamífero

El Nyctomys es un pequeño ratón arborícola cuyas características morfológicas demuestran que es una especie endémica de los bosques de Anorí. Así lo determinó Juan Fernando Díaz Nieto, profesor del Departamento de Ciencias Biológicas de EAFIT y coordinador de la expedición, con vasta experiencia en el estudio de mamíferos.

“Su cuerpo mide 11 centímetros, y su cola tiene la misma longitud. Esto demuestra que, aunque esa extremidad no es prensil, sí es fundamental para ayudarle a mantener el equilibrio. La observación de las características morfológicas, y el análisis del ADN, nos permitieron determinar que se trata de una especie nueva. Algunos detalles, como el conteo de las mamas en las hembras, nos otorgaron información muy valiosa para poder concluir el hallazgo”, manifestó el docente.

Este resultado se obtuvo tras el análisis de un total de 1022 especies de animales y plantas recolectadas durante los 14 días que pasó la expedición en campo, un número que da cuenta de la biodiversidad de esa parte del país, amenazada por la presencia de economía ilegales y la falta de presencia estatal.

Plantas

Se trata de diez especies nuevas: Aiphanes, Schefflera, Chelyocarpus, Asplundia, Asplundia, Sphaeradenia Cyclanthaceae, Allomaieta, Alloneuron, Epidendrum y Pleurothallis. La recolección se hizo mediante cortaramas y tijeras para podar, en sectores aledaños a los caminos. Se recogieron muestras vegetales, con hojas, flores y frutos, cuyo secado, con alcohol industrial, precedió su inclusión en una colección de herbario.

Palmas, orquídeas y ciclantáceas hacen parte de los hallazgos. Muchas de estas son endémicas, es decir, se encuentran únicamente en esa parte del país. En el caso del estudio de palmas y ciclantáceas, fue fundamental la ayuda de los botánicos Eduardo Leal (Universidad de Sao Pablo) y Roger Eriksson (Universidad de Gotemburgo).

Extracción de ADN y análisis morfológico en laboratorio fueron fundamentales para determinar las características que hacen únicas a cada una de las especies de plantas descubiertas por la Expedición Colombia Bio Anorí.

Nuevos peligros

El fin del conflicto con la guerrilla de las Farc fue fundamental para que los científicos pudieran entrar a una zona hasta ahora inaccesible del país, y estudiar los especímenes allí concentrados. Sin embargo, existen riesgos de ingreso de economías ilegales, como la minería y la extracción de madera, así como para la expansión de la frontera agrícola y ganadera, actividades que ponen en peligro la supervivencia de especies animales y vegetales cuya vida solo es posible en los bosques de Anorí.

La Bioexpedición Anorí fue la primera aventura Colombia Bio que incluyó a excombatientes de las FARC ahora como población en reincorporación, quienes ofrecieron servicios como guías aprovechando que conocían el terreno previamente como actores del conflicto: el ejercicio fue un hito de reconciliación.

“Es una labor de ganar más amigos para la construcción de paz. De otro lado, la expedición dio pie para decirle a Anorí que ese municipio es muy importante en términos de biodiversidad y deben participar activamente en la generación de estrategias de conservación, señaló Juan Camilo Salazar Martínez, jefe técnico de la Alianza EPM-PNUD.

Fuente: Con información de EAFIT, Colciencias y equipo técnico alianza PNUD-EPM por el Desarrollo Sostenible del Norte y Nordeste de Antioquia.

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