Las frutas “feas” también son un alimento

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imagen de: Upsocl

Para que una fruta o verdura llegue a ser comercializada y finalmente esté lista para el consumo humano, estas deben de pasar por múltiples estándares de calidad, esto con la finalidad de promover la seguridad alimenticia.

Pero, en ocasiones, hay frutas y verduras que cumplen con los estándares de calidad en su pulpa y no son aprobadas para el consumo humano, solo hecho que se encuentran con una leve deformidad, no tienen un color brillante o aspecto común a las demás. Le puede interesar: Colombia, el país de las frutas exóticas según un estudio

Así mismo, cerca de un tercio de las frutas que se producen: no llegan a las tiendas, porque son rechazadas en su camino desde la granja al consumidor. Pues, el consumidor prefiere una manzana brillante, que una manzana con un color no agradable y de forma redonda.

Imagen de la FAO.

De lo anterior, es importante empezar a tener conciencia que las futas en especial pueden sufrir alteraciones en su formación física exterior, pero, esto no quiere decir que no son aptas para ser comestibles, ya que lo importante es su interior o su pulpa, pues de igual forma saciaran el apetito.

“815 millones de personas pasan hambre a diario, mientras que en el mundo se desperdician o pierden un tercio de los alimentos que se producen. En el caso de las frutas y hortalizas, se descarta cerca de la mitad (un 45%)”, según informa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO.

El consumo responsable de frutas, una alternativa medioambiental

Actualmente, el planeta está presentando cambios climáticos y eventos meteorológicos, por tanto, es de cuestión ética generar un buen provecho y consumo responsable al no discriminar frutas que se encuentran en buen estado pero son literalmente feas o no tiene un aspecto ideal. Le puede interesar: Feria Costumbrista “De mi Tierra a tu plato”

De igual forma, si se aprovechan las frutas que tienen una malformación, esto no obliga a los agricultores, quienes la producen a tomar medidas para acudir a injertos, o en casos extremos a producir semillas transgénicas.

“Para producir los alimentos que desechamos se utilizan valiosos recursos naturales: 13 litros de agua para obtener un tomate o 50 litros para producir una naranja”, según informa la FAO.

Imagen de la FAO

Además, para producir un fruto, se necesita de semillas y trabajo en la tierra como los insumos y fertilizantes. Entonces, si una fruta se desperdicia por su apariencia, también se echan a perder todos los recursos y procesos para la producción de la misma.

El trayecto de una zanahoria

Una zanahoria debe de pasar por estrictos estándares de calidad para que puedan llegar a los supermercados.

A veces, deben pasar por máquinas con sensores fotográficos que analizan su estructura estética. Si alguna de las zanahoria presenta una leve curvatura, o no son de color naranja brillante, tienen una mancha o se encuentran partidas: estas se descartan y pasan a ser de consumo animal, o a ser desechadas.

“Alrededor del 25-30% de las zanahorias, no llega a la tienda de comestibles debido a defectos físicos o estéticos”, según la FAO.

Los bananos que se quedan en el camino

No todos los bananos terminan siendo la alimentación de las personas. Esta fruta es muy frágil al ser manipulada; por tanto la cáscara puede aparentar decolorada, con manchas o blanda; esto no quiere decir que esté dañado, simplemente puede que esté maduro y de consumo inmediato.

En la mayoría de las industrias bananeras, la fruta es empacada con total cuidado y en estado verde. Es posible que se alcancen madurar antes de tiempo por el calor, esta llegaría a su destino ya muy madura; y los compradores no utilizarían la fruta para sus establecimientos.

Si se desea consumir un banano inmediatamente; se aconseja no comprar una fruta en estricto estado, a menos que se desee conservar para consumir en días siguientes. Esto con la finalidad de darle buen provecho a los alimentos. Le puede interesar: El trabajo de las mujeres en la industria bananera

No todas las papas llegan al plato de comida

La papa es procesada para ser convertido en papa fritas o a la francesa; pero, al momento de ser cortadas en tiras, estas quedan muy frágiles y se pueden romper fácilmente.

Finalmente, se aconseja comprar las frutas sin importar su forma física, lo importante es que estén en buen estado.  Además, tratar de consumir las frutas que ya se encuentran en el refrigerador; antes de comer las que se compran de últimas. Esto con el fin el fin de generar buenas prácticas en la seguridad alimenticia.

Por: Andrés Arias. Estudiante de Comunicación Social – Periodismo.
Editor: Ana María Rizo Díaz. Periodista – Editora.

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