Monseñor Guillermo Agudelo, una vida de entrega

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Monseñor Guillermo Agudelo Giraldo: un sacerdote ejemplar dedicado con esmero por las necesidades de la comunidad que le fue encomendada.

 

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Por Nicolás Sánchez Monroy

 

Monseñor Guillermo Agudelo, nació el 10 de junio de 1932. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología entre 1952 y 1956 en el Seminario Mayor de Bogotá; se licenció en Ciencias Sociales de la Universidad Gregoriana de Roma en 1959. Dentro de sus variados cargos como sacerdote de la Arquidiócesis de Bogotá, sobresale el de haber sido fundador y rector del Colegio Parroquial de Nuestra Señora y de la parroquia San Ignacio de Loyola de la que fue párroco desde 1960 hasta 1979. Durante este periodo esta parroquia fue centro de referencia espiritual, social y educativa para la población creciente de una urbanización que se establecía en el sur de Bogotá, denominada Ciudad Quiroga, hoy el barrio Quiroga.

Recién llegado de Roma, Monseñor Agudelo fue nombrado por el Cardenal Luis Concha Córdoba pastor de la comunidad de la parroquia San Ignacio de Loyola. Era una parroquia sin infraestructura alguna, pues era un sector en el cual apenas se estaban construyendo las primeras viviendas. Ante esto, Monseñor Agudelo emprendió un ambicioso proyecto de construir un complejo parroquial que consistía en el templo, un colegio, un mercado y un hospital; todo al servicio de la comunidad que se le había encomendado.

Monseñor Guillermo AgudeloHoy día, el único que da fe de la obra de Monseñor Agudelo, es un libro de memorias, hecho por él mismo, donde dejó evidencia de la obra que iba realizando desde su primer año como párroco en 1960. Allí fue escribiendo cada suceso importante o visita ilustre de obispos o políticos. En el libro se evidencia, con valiosas imágenes y cartas, como logró culminar su ambicioso proyecto, pasando por grandes dificultades, y ponerlo al servicio de la comunidad llegando a ser destacado en la vida del país al aparecer en periódicos de circulación nacional.

Monseñor Guillermo Agudelo, fue enviado en 1979 a la Parroquia Cristo Rey en la cual estuvo hasta 1998, tiempo en que recibió condecoraciones de parte del Estado Colombiano, y de la comunidad a la cual sirvió que siempre lo tuvo presente en las festividades y homenajes de la parroquia y colegio que fundó. Monseñor Agudelo llegó a destacarse en la vida pública del país hasta el punto que la Santa Sede lo nombró Protonotario Apostólico (un cargo de alto rango en la Iglesia Católica). Este cargo de protonotario lo llevó, en 2007, y con ocasión de sus 50 años de sacerdocio, a ser elogiado por Benedicto XVI reconociendo su labor por la Iglesia. Luego de esto, Monseñor Agudelo pasó sus últimos años en el olvido de sacerdotes y fieles, que se evidenció en la poca asistencia de estos a sus exequias, el pasado 15 de diciembre.

Monseñor Guillermo Agudelo fue olvidado por muchos, pero su obra hoy subsiste y sigue dando frutos en la vida y la fe de quienes a ella se acercan aun sin saber de él. Este hombre, es uno de los ejemplos de vida sacerdotal, que permite comprender por qué el sacerdote renuncia a una familia biológica para ser padre de una gran familia y dar su vida por ella sin esperar nada a cambio, ni ser protagonista: solo el deseo de dar la vida por el Pueblo de Dios y la satisfacción de haber respondido fielmente a la vocación a la que el Señor llama.

 

Monseñor Guillermo Agudelo

1 Comentario

  1. En el nombre del DIOS vivo llamo a la verdad; Monseñor Agudelo, en la parroquia de San Ambrocio me conoció siendo un infante de 15 Años de edad, mi entusiasmo por ser sacerdote era cada ves mas grande yo fui su acolito por cuatro 4 años esperando su consentimiento para poder ingresar al seminario mayor, pero este entusiasmo acabo por medio de sus acciones, su arrogancia, despotismo en dicha parroquia, fue tan evidente que muchos fieles se sentían sin pastor, el me decía: (yo te are sacerdote, yo te ayudare). y eso nunca sucedió, solo mentía y muchos son testigos de su desprecio por los limosneros y desplazados, que llegaban a dicha parroquia,llego a encubrir al padre oscar ossa quien fue sorprendido en un confesionario de dicha parroquia abusando de un niño menor de 6 años; luego que monseñor Agudelo enfermara en una ceremonia concelebrada con el entonces nuncio apostólico,Beniamino Stella en una fiesta para el óbolo de san Pedro. se me negó no una, sino mil veces, y no me explico el por que de su indiferencia, tanto para mi, como para quienes le ofrecían ayuda económica para su futuro seminarista lo cual jamas sucedio.¿como no pasar al OLVIDO? ¿como callar frente a tanta mentira? la vida es cruel y mas cruel mi verdad que es la verdad que atestiguo en el nombre del DIOS vivo a quien el tiene que darle explicaciones.

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