¿Quién va a salvar la patria?

Luis Alejandro Salaz

Luis Alejandro Salas

Cada uno tiene su modo de ser y se diferencia de los demás por su físico, su forma de pensar y de hablar, su estilo de obrar, su abstención para actuar.

Por: Luis Alejandro Salas Lezaca

Todos nos parecemos pero cada uno es diferente, somos iguales pero distintos.

Ahora hay muchos medios de comunicación y por lo tanto las informaciones son muy diversas. Son numerosos los que utilizando estos medios expresan sus ideas en uno y otro sentido.

Pareciera que hay unanimidad en el deseo de que nuestra patria se salve, pero la manera de hacerlo es bien diferente.

Somos fuertes para criticar, aprobando unas cosas y rechazando otras.

Para resolver tantos problemas y dificultades no hay una solución única. Ninguno es omnipotente para resolverlo todo.

Según los tiempos, los lugares y las circunstancias pueden analizarse las situaciones y esto lleva a encontrar oportunidades muy variadas de participar en la búsqueda de un mejor estar.

Opinión de una persona mayor. ¿Quién va a salvar la patria?

Opinión de una persona mayor. ¿Quién va a salvar la patria?

Algunas personas egoístas se quedan, como se dice, mirando los toros desde la barrera. Creen saber lo que deben hacer los demás pero ellas no intervienen, piensan que son los otros los que deben actuar y se quedan indolentes.

No faltan los insensibles que creen no tener problemas y quienes tampoco sienten las complicaciones de la vida de los demás. Hay muchos inconformes que lanzan críticas negativas para todo, que opinan que no tienen razón los que actúan de modo diferente al suyo. Echan la culpa de los males al gobierno o al congreso o al poder judicial, a los ricos o a los políticos, a los de ciertas creencias religiosas, a los guerrilleros o a los militares, a los narcotraficantes o a la policía, a los industriales o a los negociantes….. En todo caso los culpables son los demás….

Vale la pena reflexionar y tomar una decisión. Los demás tienen que actuar bien… y yo? Será que me corresponde hacer algo? Seré parte de las soluciones que se necesitan para ayudar a mejorar? Hasta cuándo voy a seguir echando vainas o leña al fuego en cambio de aportar mis buenas ideas, controlar mi violencia, cumplir con lo mío?

Esto es asunto mío y no sólo ajeno. Si yo quiero, puedo contribuir al bien común.

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.