Importancia de la oración según el papa Francisco

“Es la oración la que mantiene la fe, sin la oración la fe se tambalea”, afirmó este miércoles el papa Francisco.

 oracion

Por Juan Felipe Garzón

 

Todos los miércoles el papa Francisco reúne una gran cantidad de peregrinos venidos de todo el mundo en el Vaticano para tratar temas de la fe o realidades sociales que acontecen en el mundo, también en estos espacios de los miércoles el Papa suele realizar una serie de catequesis con los fieles que desean escucharlo para aprender más acerca de su fe, creencias o del estilo de vida que debe caracterizar a un seguidor de Cristo.

Este miércoles 25 de mayo, el papa Francisco, ante 20.000 fieles y peregrinos procedentes de todo el mundo afirmó que “la oración es la que mantiene la fe y que sin la oración la fe tambalea”. Estas palabras sirvieron de respuesta a la pregunta de por qué hay que orar siempre sin desfallecer, pregunta que miles de creyentes suelen hacerse sin hallar sentido a la oración.

Francisco explicó “la necesidad de orar siempre sin desfallecer. Del ejemplo de la viuda, una persona desvalida y sin defensor, el Señor saca una enseñanza: si ella, con su insistencia, consiguió obtener de un juez injusto lo que necesitaba, cuanto más Dios, que es nuestro Padre bueno y justo, hará justicia a los que se la pidan con perseverancia, y además lo hará sin tardar”.

El papa animó a orar con perseverancia, que “expresa una confianza que no se rinde ni se apaga”. “Como Jesús en Getsemaní, tenemos que orar confiándolo todo al corazón del Padre, sin pretender que Dios se amolde a nuestras exigencias, modos o tiempos, esto provoca cansancio o desánimo, porque nos parece que nuestras plegarias no son escuchadas”.

Francisco también recordó que “si, como Jesús confiamos todo a la voluntad del Padre, el objeto de nuestra oración pasa a un segundo plano, y se manifiesta lo verdaderamente importante: nuestra relación con Él”.

Por último, invitó a pedir al “Señor una fe que se convierte en oración continua, perseverante, como la de la viuda de la parábola. En la oración experimentamos la compasión de Dios, y como Padre es para satisfacer a sus hijos llenos de amor misericordioso”. Rememoró además que en este mes mariano de mayo, la Madre de Dios escucha las oraciones y nos acompaña en la vida diaria.

 

 

Siguiente noticia

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.