El proyecto que está cambiando la vida de caficultores en el Valle de Tenza

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Foto: Ana María Rizo Díaz- ACPO

Muy cerca de la capital de Colombia se encuentra el Valle de Tenza, una región geográfica y cultural ubicada entre los departamentos de Cundinamarca y Boyacá.

Es un valle atravesado por la Cordillera Oriental, razón por la que sus territorios son muy quebrados. Sus climas varían, desde el frío páramo hasta el cálido llano. Es rica en fauna y flora. Sus principales actividades comerciales se basan en la agricultura y minería, siendo el café uno de sus productos más importantes.Le puede interesar: Formación, la clave para seguir cultivando el mejor café en el Valle de Tenza

Reconociendo el poder con el que cuentan sus tierras y el talento que poseen los campesinos de sus municipios, Acción Cultural Popular – ACPO llegó a este lugar en 2012 con un proyecto llamado “Café Valle de Tenza”, el cual pretende en diversas fases apoyar a las asociaciones de la región para seguir trabajando el café.

Una iniciativa que cuenta con el apoyo de Manos Unidas y en la que, a través de las capacitaciones, las formaciones continuas y el fortalecimiento de la infraestructura se pretende que los campesinos y campesinas logren mejorar sus prácticas de cultivos y comercialización, pretendiendo que en esta última fase no dependan de un intermediario.

Así mismo, se espera que el café de estas comunidades pueda ser exportado a todo el mundo; reconociendo el trabajo y el amor con el que cada habitante del campo colombiano se levanta para recoger el café y realizar todo el proceso para llevarlo las tazas de miles de personas.

Mujeres al frente de sus cultivos

Foto: Ana María Rizo Díaz- ACPO

Durante este proceso de capacitaciones se han visto beneficiadas 183 familias caficultoras, dentro de las cuales el 60% son mujeres, las cuales a través de sus testimonios demuestran que el café les ha permitido salir adelante, sostener a sus familias y comenzar pequeños procesos de comercialización.Le puede interesar Un ‘Día de Campo’ con caficultores del Valle de Tenza

“Al principio a mi esposo no le gustaba que yo saliera a hacer un curso ni nada de eso, porque decía que eso era ir a perder el tiempo. Porque siempre hay machismo y se cree que la mujer debe estar en la casa, pero mentiras, si uno no sale y uno no se capacita, nos fregamos las mujeres” destaca Carmen Contreras, una de las beneficiarias del Proyecto

En esta región el cultivo de café solamente se da una vez al año, por tal motivo asegura la señora Carmén que es necesario intercambiarlo con otros como la yuca, el maíz o la papa “este año por ejemplo solo saqué una carga, más el que dejé para tostar o vender a los habitantes de la zona”.

La importancia de asociarse

Foto: Ana María Rizo Díaz- ACPO

Por su parte, asegura Kenny Lavacude, director de ACPO que al realizar las visitas a campo y ver el avance de las comunidades siempre existe un nivel de satisfacción por el trabajo realizado, en este caso con el apoyo y la confianza de Manos Unidas.

Sin embargo, agrega que es de suma importancia que las asociaciones que ya existen y que trabajan por su consolidación o fortalecimiento hagan un trabajo de “transmitir lo mismo a las otras asociaciones de los otros municipios. Yo creo que eso es una actividad que es importante hacer”.

Finalmente, aunque existen grandes retos para los habitantes rurales de este lugar de Colombia, se espera que se logré además de la exportación del café, la creación de una cooperativa que agremie las asociaciones de todo el Valle de Tenza “eso los hará más fuertes” concluye Lavacude.

Por: Ana María Rizo Díaz. Periodista – Editora.

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