Seamos solidarios y no solitarios

El sentirnos de los mismos y ser como hermanos, promover el desarrollo y la paz nos hacen solidarios…

“No es bueno que el hombre esté solo…”

Somos seres sociales, es decir nacidos en una familia, para vivir en sociedad, para conformar una comunidad.

Algo muy interesante en nuestra especie humana es el gran parecido que tenemos y las inmensas diferencias entre cada uno de sus miembros. Le puede interesar: Evolución de los bancos comunitarios en Nuquí, ejemplo solidario para el Chocó

Decimos que todos somos iguales pero ya sabemos que no es cierto. Todos somos diferentes. Hasta los gemelos idénticos. Cada ser humano tiene sus características específicas, individuales, propias.

Cuando nacemos, somos capaces de respirar por nuestra cuenta y el corazón late ya separado de la madre, estamos vivos pero somos completamente dependientes, no podemos subsistir por nosotros mismos. Dependemos de la madre o de alguien que haga sus veces y nos ayude para alimentarnos, movernos, comunicarnos, existir.

A medida que pasa el tiempo vamos creciendo y vamos desarrollándonos en diversos aspectos. Y esto depende de nosotros y de otras personas, que nos enseñan a conocer y usar los recursos que hay a nuestro alrededor.

Nos hacemos interdependientes. Los demás intervienen en nuestras vidas y nosotros en las de los demás. Nos relacionamos. Le puede interesar: Un Territorio Solidario en el Sur de Santander -Primera Parte-

Y viene entonces la solidaridad. La amistad, la ayuda mutua, el actuar en equipo.

Hay muchas formas de expresar la solidaridad, los sentimientos de apoyo al prójimo. No solamente dar dinero en los momentos de necesidad económica o  de regalar algo cuando hay una catástrofe. Acciones simples de la vida diaria pueden demostrar solidaridad, como el acompañar en una pena, colaborar en algo, participar en las actividades comunitarias.

Por ello, las obras de misericordia corporales y espirituales  son acciones solidarias.

El sentirnos de los mismos y ser como hermanos, promover el desarrollo y la paz nos hacen solidarios…

No es bueno aislarnos, separarnos, enconcharnos en nosotros mismos como el caracol o la ostra. Debemos compartir, ser generosos y amables, brindar cariño y recibir afectos. Todo esto nos ayuda a convivir mejor.

Por: Luis Salas. 
Editor: Ana María Rizo Díaz – Periodista- Editora. 

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