Uno de los retos más complejos de la agricultura sin agroquímicos es hallar formas de proveer los nutrientes necesarios en cada etapa de crecimiento de las plantas y los alimentos para lograr una producción constante. ¿Cómo hacerlo?, ¿Cómo se han llegado a producir 250 kilos de tomate en la finca de Elvis en Guarne?

La clave está en el aprovechamiento de residuos orgánicos como los desperdicios que producimos cotidianamente en la cocina, las heces de animales, la cascarilla de arroz, ceniza, etc., que, mezclados en proporciones calculadas, producen bocashi, compost y bioles mineralizados, es decir, abonos orgánicos con porcentajes de calcio, potasio o fosforo, por ejemplo, los cuales cumplen los requerimientos nutricionales de la planta en cada etapa de su crecimiento, asegurando cosechas regulares.

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En palabras de Elvis, ese es el “proyecto estrella” de la finca. La multiplicación de microorganismos de montaña que ocurre al interior de canecas de plástico es vital para cumplir el compromiso que tienen con los consumidores de alimentos agroecológicos. Hay que decir, además, que usando este método también preparan compuestos orgánicos que sirven como repelentes o preventivos de la aparición de plagas.

¿Cómo llegan estos productos a las cocinas de los antioqueños?

Ahora, una vez producido los alimentos, ¿cómo llegan estos productos a las cocinas de los antioqueños? El gran logro del equipo de Sembradores ha sido constituir una red de agricultores y consumidores, atendiendo a las dinámicas de demanda y a los ciclos productivos de los agricultores de la zona rural de Medellín y el oriente antioqueño.

Esto, en últimas, lo que busca es disminuir al mínimo los intermediarios y ofrecer una variedad amplia de alimentos como frutas y verduras, y productos procesados como cremas, esencias y delicias para el paladar como mermeladas, tortas, café y galletas (las de arándano son nuestras recomendadas). La tienda Sembradores está ubicada en el municipio de La Estrella, a donde se llega en metro desde Medellín.

No ha sido un proceso fácil. Las heladas o los periodos extendidos de verano imponen un reto para los agricultores. Y, por otra parte, para la comercialización de los alimentos hay un obstáculo estructural que limita el alcance de los proyectos agrícolas de la vereda Yarumbal, la falta de vías.

Apenas hay una carretera principal pavimentada, por la que llega una chiva al día, el único servicio de transporte público de la vereda. Así, es necesario tomar al menos dos transportes desde el casco urbano de Guarne para acceder a la finca por una vía en mal estado en sus dos últimos kilómetros.

En los territorios, los compromisos adquiridos por el Estado colombiano con los agricultores rurales piden ser cumplidos urgentemente.

Finalmente, vale la pena decir que, después de recorrer la finca, conversar con Elvis y recibir algunas semillas que viajarán hasta Duitama, Boyacá, solo nos queda invitar a los lectores a visitar esta iniciativa, comprar alimentos a los y las agricultoras del oriente antioqueño, difundir esta información, y por qué no, empezar a sembrar en nuestros propios espacios.

Así, no solo estaremos más cerca de la granja-escuela agroecológica que sueña Elvis, sino que damos un paso hacia nuestra independencia alimentaria, quizás la base para eliminar nuestra actual dependencia la industria corporativa de alimentos.

Conoce la primera parte de este relato: Sembradores de vida: agroecología en el oriente antioqueño

 Por: Alejandra Gutiérrez Gómez. Fundación Artística y Cultural Cacique Tundama.

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