¿Nuestros campesinos también cuentan?

El Censo ve a los campesinos como productores agropecuarios, y olvida la dimensión política, sociológica y cultural que hace la construcción de su identidad.

Nuevo síntoma de la invisibilidad de los campesinos en Colombia: el Censo anunciado para el 2018 no los tendrá en cuenta como categoría específica. Esto es una violación a su derecho de igualdad material, ya que impide que el Estado cuente con información para diseñar políticas con enfoque diferencial que sean pertinentes y efectivas.

El martes pasado el DANE anunció la realización de un moderno censo en 2018, mediado por la más alta tecnología. Se trata del primer ejercicio realizado en el contexto del postconflicto y se espera que pueda aportar insumos clave para los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los grandes ausentes: los campesinos.

Hasta el momento el censo solo le preguntará a los colombianos si viven en zonas urbanas o rurales. Nada más.

Y es que el Censo solo ve a los campesinos como productores agropecuarios, y olvida la dimensión política, sociológica y cultural que hace a la construcción de su identidad. Esto implica la afectación del goce de sus derechos sociales, económicos y culturales.

 La reacción de las comunidades campesinas  

El Censo es la principal herramienta del Estado para tomar decisiones. Sin información precisa no se podrán diseñar políticas públicas pertinentes que tengan en cuenta a los campesinos como sujetos dignos de protección especial. De esta forma, la deuda histórica de Colombia con sus campesinos seguirá impaga.

Como respuesta, 1.700 campesinos interpusieron una tutela ante el Tribunal Superior de Bogotá exigiendo que se incluyan preguntas técnicas sobre su identidad cultural y su situación socioeconómica, para que pueda ser tenida en cuenta su situación particular en el diseño de las políticas públicas. Esta lucha ya fue ganada por las comunidades afro, raizales, indígenas, Rom y palenqueras.

El concepto técnico del campesinado

Las pautas para la inclusión en el esfuerzo censal de la categoría “campesino” ya existen, y fueron brindadas por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia – INCAH, en un concepto de febrero de 2017. Le puede interesar: Editorial: Nada de campesinos conformes y pasivos

Allí el INCAH propone una serie de preguntas dirigidas al autoreconocimiento, a la situación económica y social y a la identidad cultural de los campesinos. Además, brinda orientaciones para su caracterización:

  1. El campesinado se constituye históricamente y es un sujeto intercultural.
  2. Los campesinos no son todos los habitantes del campo y del mundo rural y, sobre todo, “se distingue de los sistemas agro industriales y latifundistas, así esté asociado por trabajo a ellos.”
  3. El campesino tiene una vinculación estrecha con la naturaleza,
  4. Los campesinos son heterogéneos en términos socioeconómicos y multiactivos desde el punto de vista de su actividad económica.
  5. El campesinado es un sujeto participativo, que se ha constituido como parte de la vida nacional en relación con la reivindicación y la exigibilidad de sus derechos ciudadanos.
  6. El campesino es un sujeto cosmopolita en su acción social y política.

De esta manera, surge la siguiente caracterización:

“El campesino es un sujeto intercultural e histórico, con unas memorias, saberes y prácticas que constituyen formas de cultura campesina, establecidas sobre la vida familiar y vecinal para la producción de alimentos, bienes comunes y materias primas, con una vida comunitaria multiactiva vinculada con la tierra e integrada con la naturaleza y el territorio. El campesino es un sujeto situado en las zonas rurales y cabeceras municipales asociadas a éstas, con diversas formas de tenencia de la tierra y organización, que produce para el autoconsumo y la producción de excedentes, con los cuales participa en el mercado a nivel local, regional y nacional”.

Este concepto brinda luces para superar una larga tradición de exclusión e invisibilización. No obstante, aún queda mucho por hacer para el reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos y la revalorización de su aporte a la vida social, política y cultural del país.

Por el momento, la inclusión de preguntas específicas para la diferenciación y caracterización de los campesinos en el principal sistema de información estadística de Colombia es un paso crucial.

No lo olvidemos: “Para que el campesino cuente tiene que ser contado”.
#ElCampesinadoCuenta. Le puede interesar: Jóvenes campesinos le apuestan al liderazgo en el campo

 Por: Mariana Córdoba – ACPO.
Editor: Ana María Rizo Díaz. Periodista – Editora

Etiquetado con

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.