Virgen del Carmen, una veneración mundial

Santa María del Monte Carmelo, referida comúnmente como Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María.

 *Por José Ignacio Rodriguez

Su denominación Virgen del Carmen,  procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como ‘jardín’. Existen hoy en el mundo,  órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas.

Virgen-del-Carmen

En EspañaPuerto Rico y Costa Rica es patrona del mar, también es patrona de la Armada Española. Es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de los Carabineros; es patrona de la Policía Nacional de los colombianos, los conductores en Colombia; en Bolivia es la patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas; en el Perú es “Patrona del Criollismo” y “Alcaldesa de la Ciudad de Lima”; y en Venezuela es la patrona del Ejército. Además, fue la patrona del Ejército de los Andes que liderado por el general José de San Martín, gestó la independencia de Argentina y Chile.

Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman CarmenCarmela o Carmelo, celebrando su onomástica el día de la fiesta de la Virgen del Carmen, el 16 de julio.

“La devoción del escapulario de la Virgen del  Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales”, decía el Papa Pío XII.

El escapulario viene del latín “scapulae” que significa “hombros” y originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros, usado por los monjes en el trabajo. Los carmelitas lo asumieron como muestra de dedicación especial a la Virgen del Carmen, buscando imitar su entrega a Cristo y el prójimo.

Según la tradición, el escapulario de la Virgen del Carmen,  fue   dado por la misma Virgen María a San Simón Stock el 16 de julio de 1251. La Madre de Dios le dijo: “debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”. Más adelante la Iglesia extendió este escapulario a los laicos.

San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia, decía: “así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios”.

Cierto día le llevaron a San Stock un anciano moribundo, quien al recobrar el conocimiento le dijo al Santo que no era católico, que usaba el escapulario como promesa a sus amigos y que rezaba una Ave María diariamente. Antes de morir recibió el bautismo y la Unción de los enfermos.

En la  aparición de Fátima, Lucía, la vidente de la Virgen reportó que en la última aparición (Octubre de 1917) la Virgen María se apareció con el hábito carmelita y el escapulario en la mano y recordó que sus verdaderos hijos lo llevaran con reverencia.

El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su escapulario y 600 años después, cuando abrieron su tumba, el objeto mariano estaba intacto. Algo similar pasó con San Alfonso María de Ligorio. San Juan Bosco y San Juan Pablo II también lo usaban y San Pedro Claver investía con el Escapulario a los que convertía y preparaba. (Fuente investigación).

*coordinador EDC, ASOACPO.
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