¡A ensillar el caballo! La travesía de tres niños caqueteños para ir a estudiar

El sol aún no sale y tres niños de Puerto Betania en San Vicente del Caguán, Caquetá, se disponen con amor a ayudar en las actividades de la finca, tomarse un buen chocolate y emprender camino en sus caballos para ir a estudiar. Conozca a continuación esta bonita historia de niños en la ruralidad colombiana.

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Foto por: Luz Adriana Mejía. Facilitadora proyecto Amazonía Joven en Caquetá.

A las tres y media de la mañana, Ingrid, Rusbel y Angie, se despiertan para realizar las actividades de la finca. El sol no ha salido, pero deben ayudar a sus padres en el ordeño de sus diesiciete vaquitas. Esta actividad siempre la realizan antes de ir a clases.

Y es que la vida de un niño en el campo es muy diferente a la vida de niños en la urbanidad. En su rutina diaria ellos se gozan los amaneceres entre animales y la majestuosa vegetación caqueteña; siempre con entusiasmo cumplen de manera disciplinada cada quehacer, pues saben que luego podrán ir a la escuela a aprender y estar con sus amigos. Son estudiantes de primer grado en la Institución Educativa Rural Cristo Rey en la Inspección de Puerto Betania en San Vicente del Caguán al norte del departamento del Caquetá.

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Estos niños, una vez terminan sus actividades en el ordeño, se alistan para ir a clase; ensillan a Lucero, la Potra y Relinchón, sus caballos y medio de transporte que los lleva aproximadamente en 45 minutos al colegio; claro está, que este tiempo varía dependiendo de las condiciones climáticas. 

Foto por: Luz Adriana Mejía. Facilitadora proyecto Amazonía Joven en Caquetá.

Durante el recorrido, cantan canciones, repasan las tareas, acarician a sus bestias y observan el ocaso del amanecer. A las siete de la mañana llegan y dejan a sus caballos a la sombra de un árbol. Luego proceden a cambiarse la ropa de viaje por sus uniformes, las botas por las zapatillas e ingresan con alegría al ver a sus compañeros de salón y saber que se llevarán nuevos aprendizajes. 

El colegio para ellos es una experiencia única, pues tienen amiguitos de veredas mucho más lejanas que no tienen la oportunidad de ir al colegio. Por esto, aprovechan al máximo cada día en la institución.

A eso de la una tarde, llegan a su finca, ubicada en una vereda llamada Betania; después de un delicioso almuerzo, ayudan con el aseo de la casa; terminan las tareas pendientes del colegio; ayudan con la alimentación de los animales en producción  y salen al campo a jugar entre hermanos.

Aunque tienen mucha energía, no se pueden desvelar, muy poco ven televisión para no trasnochar. A las nueve de la noche; oran al Dios de la creación y agradecen por la oportunidad de vivir. Al día siguiente, se levantan con toda el positivismo para ir a clase. Rusbel, quiere seR un cantante famoso; Ingrid, una gran Psicóloga y Angie, quiere ser docente; y es que cuando se trata de soñar; nada es un impedimento para lograrlo.

Estos niños permiten que todos reflexionamos y trabajemos para que la educación no sea una oportunidad de unos pocos, sino que de acceso a todos los niños, niñas, jóvenes y adultos del país a una educación de calidad.

El proyecto Amazonía Joven desde el 2018 se ha comprometido con los territorios de la cuenca media y baja del Río Caguán en Caquetá. Este proyecto beneficia a 3800 personas a través del aporte a la educación, la reforestación de la Amazonía y el desarrollo sostenible de la región. Hoy reafirma su compromiso con las comunidades que día a día contribuyen al éxito que ha tenido este proyecto.

El Fondo Europeo para la paz que apoya este proyecto, fue creado en diciembre de 2016 y es un mecanismo de la cooperación al desarrollo de la Unión Europea. Este fondo tiene entre sus objetivos principales apoyar a Colombia en el desarrollo integral de las zonas afectadas por el conflicto y apoyar la reincorporación social y económica de los excombatientes en el marco de la implementación del Acuerdo de Paz. El Fondo cuenta 120 millones de euros (más de 345 mil millones de pesos) para apoyar el progreso de proyectos de paz y reconciliación comunitaria en 51 municipios de Colombia.

Por: Luz Adriana Mejía. Facilitadora proyecto Amazonía Joven.
Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.

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