Carta del Campo: Caquetá no tiene mar, pero tiene muchos ríos

“Adicionalmente, los ríos en nuestro departamento han sido el escenario y la inspiración para grandes obras de la literatura nacional, como Mi alma se la dejo al diablo, escrita por German Castro Caicedo”.

0
2312
Por: Oscar Mauricio Santiago. Facilitador proyecto MIA en Caquetá.

Diciembre y enero, son meses en los que tradicionalmente las familias colombianas pueden compartir y disfrutar con los suyos, en razón del receso escolar y de las vacaciones laborales. Muchas familias optan por viajar al mar o a los municipios cercanos a las grandes ciudades; como Melgar en el departamento del Tolima, en donde abundan hoteles y restaurantes de todos los precios y claro está, piscinas de todos los colores y tamaños.

En el departamento del Caquetá, los ríos cumplen una función vital en la vida de sus habitantes, por ejemplo; es por sus ríos y a través de grandes embarcaciones que se transportan pasajeros, se carga ganado y se sacan alimentos. De los ríos se toma el líquido vital, que llega por medio de los acueductos, directamente a las viviendas.

Le puede interesar: Los sueños entre olas que nacen en los clubes de surf del Chocó

En las vegas de los ríos es en donde se cultivan los mejores productos agrícolas: el mejor plátano, el mejor arroz, la mejor yuca, el mejor maíz. Adicionalmente, los ríos en nuestro departamento han sido el escenario y la inspiración para grandes obras de la literatura nacional, como Mi alma se la dejo al diablo, escrita por German Castro Caicedo.

Debido a las fuertes lluvias que se presentan durante el largo periodo de invierno, los caqueteños en las cabeceras municipales le dan la espalda al río durante casi todo el año; sin embargo, con la llegada del verano durante el mes de diciembre todo cambia y todo se transforma. Las altas temperaturas hacen que las familias hagan de los ríos del Caquetá, su hábitat permanente. Es común ver por estos días, las grandes playas de los ríos acogiendo a miles de familias durante las 24 horas.

Hombres, mujeres, niños, mascotas, todos están en la playa. Durante esta temporada, el río se vuelve un sitio común para todos. Y es que allí se pesca, se hace sancocho o se asa carne, se juega voleibol o cualquier otro deporte, se hacen fogatas en la noche, se “guinda” la hamaca, se hacen castillos de arena, se puede disfrutar de las mejores noches estrelladas y de las lunas más hermosas.

Por estas razones, nuestro amor por el río no debe ser un amor de verano, este amor se debe alimentar y fortalecer durante todo el año. Por eso, a través de este artículo hacemos las siguientes recomendaciones:

  1. No dejemos basura en el río.
  2. No dejemos fogatas encendidas.
  3. No ingresemos con vehículos o motocicletas a los espejos de agua.
  4. No descuidemos a nuestros niños.
  5. Seamos cautelosos a la hora de bañarnos en el río si no conocemos su profundidad.

Y recuerda Caqueteño, la verdadera riqueza de nuestra tierra está en nuestros ríos.

Por: Oscar Mauricio Santiago. Facilitador proyecto MIA en Caquetá.

Por: Oscar Mauricio Santiago. Facilitador proyecto MIA en Caquetá.
Editor: 
Lina María Serna. Periodista – Editora.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here