Cien familias en Caquetá le dicen no a la deforestación gracias al proyecto Amazonía Joven

El proyecto Amazonía Joven, financiado por el Fondo Europeo para La Paz de la Unión Europea y apoyado por Fundación Bolívar Davivienda, realizó durante dos días la primera entrega de árboles frutales a familias de la zona alta del río Caguán en Caquetá. Hoy los territorios siembran para expandir los bosques y garantizar la seguridad alimentaria desde cultivos de pancoger y de comercialización.

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Foto por: Fernando Losada. El Campesino.

En la mañana del lunes 12 de agosto arribaron a Cartagena del Chairá, Caquetá, cinco camiones provenientes del mismo departamento y del Huila, transportando diferentes árboles frutales, forrajeros y maderables. Todo este material vegetal fue trasladado a dos botes para ser distribuido en Puerto Guayabo, Puerto Camacho y La Chipa, zona alta del Río Caguán.

El destino final de las plantas eran los hogares de las cien familias que participan en las Fincas Integrales Familiares Amazónicas – FIFAS, dentro del proyecto Amazonía Joven. Luego de dos días de constante trabajo en el traslado de la carga a los botes, a las seis de la mañana del día miércoles 14 de agosto, las dos embarcaciones empezaron a subir por el Río Caguán, y pasadas tres horas, el primer bote se detuvo en Puerto Guayabo para realizar la primera entrega, mientras tanto, el segundo continuó su transcurso hacia La Chipa.

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Napoleón Lamilla, ingeniero agropecuario de CorpoManigua, una de las organizaciones implementadoras del proyecto, comenta que “el propósito de estas entregas es darle a cada una de las familias 1376 plantas, entre ellas árboles frutales, maderables y forrajeros que contribuyan a la reforestación del bosque tropical, evitar la extensión de la ganadería y garantizar la seguridad alimentaria desde cultivos de pancoger y de comercialización”.

¡La gran llegada!

Foto por: Fernando Losada. El Campesino.

Con entusiasmo los campesinos recibieron los botes y de manera inmediata se organizaron para realizar la descarga del material vegetal, fue entonces, cuando se distribuyeron en una larga cadena y trasladaron las plantas al punto gestionado. Este lugar de descargue debía atender a las necesidades de los integrantes que venían por río y carretera, y así, facilitar el transporte de las plantas a los hogares. En tan solo seis horas los árboles se encontraban clasificados y listos para ser entregados.

A las seis y media de la tarde una lluvia fuerte se desplegó por los territorios y solo se pudo realizar la entrega a las familias de las fincas más alejadas, quienes en camioneta y canoa se llevaron los primeros mandarinos, chontaduros, cacaos, cachimbos, naranjos, limoneros, carbonos y guanábanos.

“Todo el proceso de descargue fue un trabajo en común por los integrantes de Amazonía Joven que vienen de todas las veredas de por aquí y gracias a Dios todo salió bien. Con este material vamos a ayudar a cuidar el medio ambiente desde los bosques, y también, nos ayuda a la sostenibilidad de nuestras familias “, cuenta Henry Agudelo, participante de la vereda Los Lirios de Cartagena del Chairá.

El día jueves 15 de agosto a primera hora ya estaban los campesinos listos para recibir su material y ayudarse mutuamente a cargar la camioneta contratada y las canoas a la orilla del río en La Chipa, lugar principal de encuentro que recibió 51 familias; las 49 restantes recibieron su material vegetal en Puerto Guayabo y Puerto Camacho. De esta manera, al finalizar el día todo el material vegetal fue distribuido; en la lejanía del río se divisaban las canoas que resaltaban por el protagonismo del color verde de los árboles en cada una de ellas.

Trabajo en equipo para proteger los bosques y garantizar la seguridad alimentaria

Antes de entregar el material vegetal, CorpoManigua y las comunidades veredales conectadas por el Río Caguán trabajaron juntos para seleccionar los espacios adecuados que garantizarán la siembra exitosa de las especies arbóreas; en el mismo sentido, estos espacios deben facilitar el acceso para la recolección de los futuros frutos y aportar a la expansión de los bosques en las fincas participantes.

Así mismo, los integrantes han recibido espacios de formación para entender la importancia de los bosques, buenas prácticas para la plantación de las diferentes especies de árboles y la oportunidad que brindan los árboles para el sustento familiar. Gracias a los espacios formativos, los integrantes ya tenían en sus fincas los hoyos listos para la plantación y estaban en menguante, es decir, el tiempo indicado para la siembra de especies frutales y forrajeras, y próximos a la luna creciente para la siembra de especies maderables.

El material fue clasificado con el propósito que todas las familias llevaran a su hogar la misma cantidad de árboles, por esto, para realizar la entrega se firmaron actas de compromiso de siembra y cuidado de cada árbol. También, se hacía entrega de un acuerdo ambiental, en el cual se establecía la responsabilidad de preservar los bosques que se encuentran dentro de su propiedad.

“Este es un proyecto muy bueno, muy hermoso, porque nos ha enseñado a mejorar nuestras fincas y las praderas con árboles, de verdad es una ayuda muy especial. Estoy muy contenta y agradecida con Amazonía Joven porque se beneficia mi esposo, mi sobrino y mis nietos que son los titulares en el proyecto”, cuenta doña Mercedes de Rumique de la vereda Miraflores Alto.

Foto por: Fernando Losada. El Campesino.

Reforzando los pulmones de Colombia

El 75% de los árboles se encuentran plantados, el restante se dejará durante quince días más, bajo polisombras para que alcancen su tamaño ideal y poderlos sembrar en el punto final.  Por otro lado, en lo corrido del año llegará nuevo material de especies frutales y maderables distintas a la primera entrega y cumplir la meta de los 1376 árboles para las 100 familias que integran Amazonía Joven en la zona alta del Río Caguán.

Cada paso del proyecto Amazonía Joven ha sido gracias al financiamiento del Fondo Europeo para la Paz de la Unión Europea, el apoyo de la Fundación Bolívar Davivienda y su ejecución por CorpoManigua, la Diócesis de San Vicente del Caguán y Acción Cultural Popular – ACPO.

La entrega también contó con el apoyo de la Asociación de Productores de Cacao – Acamafrut, quien aportó con especies frutales y maderables para los territorios vinculados al proyecto.

Foto por: Fernando Losada. El Campesino.

El Fondo Europeo para la paz que apoya este proyecto, fue creado en diciembre de 2016 y es un mecanismo de la cooperación al desarrollo de la Unión Europea. Este fondo tiene entre sus objetivos principales apoyar a Colombia en el desarrollo integral de las zonas afectadas por el conflicto y apoyar la reincorporación social y económica de los excombatientes en el marco de la implementación del Acuerdo de Paz. El Fondo cuenta 120 millones de euros (más de 345 mil millones de pesos) para apoyar el progreso de proyectos de paz y reconciliación comunitaria en 51 municipios de Colombia.

Por: Daimer Fernando Losada Bermeo. Periodista.

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