Creatividad y esfuerzo, dos palabras que describen la mujer caqueteña

Desde la zona rural de Puerto Rico, Caquetá, compartimos la historia de Rosa, una mujer que trabaja y aprovecha la tierra para alimentar a su familia. Ella desafía las condiciones del suelo y el clima con cuidado constante y amor, para garantizar una buena producción de alimentos.

0
310
Foto por: Daimer Fernando Losada Bermeo

Caquetá es un departamento rico en naturaleza, es reconocido por poseer abundantes fuentes hídricas y gracias a su clima tropical, mantiene un verde rozagante.  Sin embargo, también cuenta con suelos bastantes diversos y con características que pueden tener ventajas y desventajas. 

Lo anterior quiere decir, que frente a su amplia gama de especies que crecen sin dificultad, otro tipo de especies vegetales para el consumo humano, pueden desarrollarse, pero con obstáculos constantes. Este ha sido un reto que desafía Rosa Raigoza, oriunda de la vereda Miraflores Alto en Puerto Rico, donde a través de la experimentación con la tierra hoy cultiva todas las verduras para el consumo de su hogar e inclusivo para vender a sus vecinos; son precisamente ellos, quienes aplauden su disciplina en su huerto y que la convierten en una mujer ejemplo de la zona por su esfuerzo diario. 

Experimentando y aprendiendo de las plantas

Los suelos en la vereda suelen tener una acidez muy alta y son gredosos, esto dificulta la producción de alimentos y muchos campesinos de la zona han llegado a desistir en cultivar o prefieren implementar los cítricos como el limón y la naranja que tienen éxito en producción. Aun así, Doña Rosa experimenta con la propia naturaleza para tener buena tierra en su huerto. 

“Hemos tratado la tierra antes de sembrar, para que tenga los nutrientes necesarios para las plantas, luego formamos los caballones donde sembramos cebollina, cebolla, cilantro cimarrón, frijol, tomate, acelga, espinaca amazónica lechuga, pimentón; también, plátano y yuca. Todo esto lo he conseguido aprendiendo de los errores en el proceso de siembra, y desde las plantas mismas. También, aprovechando los residuos orgánicos de la cocina y de la finca misma” comenta doña Rosa. 

Para doña Rosa su satisfacción va más allá de ver crecer las plantas, pues el valor agregado de su trabajo es saber que su esposo y sus hijos están teniendo una alimentación saludable y que los fortalece, evitando enfermedades por defensas bajas. 

“Este huerto nos ha servido para sostenernos, porque desde enero del año pasado yo no compro nada de lo que es verdura, todo lo he cultivado yo. Me siento muy contenta, yo todos los días voy y miro mi huerto, por mí lo haría mañana, tarde y noche. También porque se ha cambiado la alimentación en mi hogar, antes no consumíamos muchas verduras y como que uno se desvelaba y enfermaba más; ahora con todas las verduras uno tiene energía y también cuando se come muchas a uno le coge el sueño y duerme rico”.

Una oportunidad para tener ingresos económicos 

El huerto de doña Rosa se encuentra al lado de la vía que conecta con otras veredas, esto le ha permitido a los viajeros ver el huerto y les llama mucho la atención, a tal punto que se detienen y compran sus verduras. 

“La gente que me visita me pregunta siempre que donde compro las verduras cuando las ven en la cocina y con orgullo les muestro mi huerto. También muchos vecinos que pasan me piden verduras para comprar, les gusta mucho llevar la cebolla larga, dicen que resalta cuando pasan por la finca, la cebolla se me ha dado muy bonita; pero es gracias a ir probando y aprendiendo por la plata. También de las capacitaciones que hemos recibido del proyecto Amazonía Joven”

Doña Rosa es un gran ejemplo de la mujer colombiana, que sobrepone todo por apoyar a su familia y se esfuerza por crecer y desafiar retos. Ella se ha venido formando gracias al proyecto Amazonía Joven del Fondo Europeo para la Paz y cada aprendizaje lo ha aplicado en su finca; es de las participantes más activas y en este mes de la mujer se destaca su esfuerzo. 

Por: Daimer Fernando Losada Bermeo. Comunicador social del proyecto Amazonía Joven.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here