“En Colombia el derecho a la comunicación está tan quedado como el derecho a la tierra”

A propósito de la licitación para adjudicar nuevas emisoras comunitarias, Mundo Rural entrevistó a Mauricio Beltrán Quintero, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Medios Comunitarios.

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Foto por: Acción Cultural Popular - ACPO.

Durante este último trimestre del año el gobierno, por medio del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), adjudicará nuevas emisoras comunitarias.

Es un hecho que ha generado gran expectativa dentro de las comunidades, porque desde hacía 10 años no se abría una licitación pública para asignar más frecuencias de radios ciudadanas.

Para el propio gobierno, se trata de un “servicio esencial”, pues, en palabras de la ministra del sector, Sylvia Constaín, es clave que “las poblaciones cuenten con información local, puedan difundir sus opiniones, fortalecer la democracia y el acceso al conocimiento”.

Mauricio Beltrán Quintero, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Medios Comunitarios (Fedemedios), considera que lo fundamental es que el gobierno entienda y asuma la comunicación como una política pública. Así hablamos con él en el programa de radio “Mundo Rural”:

M.R.: Después de los llamados que los medios comunitarios le han hecho al gobierno, ¿consideran que sí les ha declarado la paz?

M.B.Q.: Realmente nos falta mucho. Hay muchas palabras, pero a la hora de la implementación estamos muy lejos. El problema de fondo es la sostenibilidad. Muchas de las radios se han cerrado porque son insostenibles, y eso se debe a la estructura que tiene el Ministerio como empresa de cobranzas y de gestión policial ante la radio comunitaria.

Como en el Ministerio no hay una Dirección de Comunicaciones, pues MinTIC es una entidad que solo tiene ingenieros y abogados, es difícil entablar un diálogo, y así será mientras el tema de la comunicación ni se asuma ni se entienda como una política pública.

M.R.: Uno ve que en los últimos años la radio comunitaria en Colombia ha vivido un proceso muy difícil…

M.B.Q.: Realmente la radio comunitaria sufrió la peor persecución entre el año 2002 y el 2010, período en el que las multas consecutivas y los procesos de persecución fueron acabando con la radio. Pero también fue en ese momento cuando se hicieron las últimas convocatorias de radios comunitarias.

De los dos gobiernos de Juan Manuel Santos nos queda que, por no haberse abierto ninguna licitación, es decir, ninguna convocatoria pública, las radios comunitarias simplemente se fueron cerrando.

La crisis se fue profundizando debido a un acumulado de aumentos en los cobros por usar el espectro electromagnético, que se registraron en 2002; a la implementación de unos cobros arbitrarios en el año 2006 y al aumento de las persecuciones por temas técnicos. Pero durante los dos gobiernos de Santos el problema más grave consistió en que nunca se avanzó en una política pública, sino que se mantuvo ese fardo y no se le dio ninguna salida.

M.R.: ¿Entonces podríamos concluir que los gobiernos no escuchan a las organizaciones de medios comunitarios?

M.B.Q.: Realmente en Colombia solo existe una organización nacional, que es Fedemedios.  Hemos mantenido una permanente relación con las entidades que tienen que ver con el sector. Nosotros hemos trabajado con todos los gobiernos, en términos de tratar de avanzar en una política pública. Pero el problema es que nosotros no podemos hacer las leyes.; nosotros podemos impulsar y hacer propuestas, pero generalmente las radios comunitarias son muy utilizadas; todo el mundo piensa en cómo usarlas, pero no en cómo promoverlas.

Entonces la gente hace programas de radio y luego piensa en pasarlos por las radios comunitarias sin pagar por la emisión; las entidades que compran pauta publicitaria lo hacen a través de centrales de medios que se quedan hasta con el 90 por ciento de la pauta publicitaria, llegándole a la radio una parte ínfima.

Por lo tanto, el problema no tiene que ver con nuestra capacidad de gestión sino con el limitado desarrollo que tiene en este país el tema del derecho a la comunicación, que está tan quedado como el derecho a la tierra. Y eso no es porque las organizaciones campesinas no sean fuertes, así como vemos que  los derechos laborales tienen muchas dificultades, pero eso no es por culpa de los sindicatos.

M.R.: En medio de este panorama, ¿podemos ser optimistas? ¿Y podríamos esperar que emisoras que fueron archivadas, como Radio Semillas, de Tibasosa (Boyacá)  vuelvan a estar al aire?

 M.B.Q.: Nosotros somos unos optimistas permanentes. De otra manera, nunca estaríamos donde estamos.  Cuando en el año 89 empezamos este proceso, el gobierno de ese entonces dijo que en Colombia jamás iba a haber radio comunitaria, y hoy en día tenemos 626, de las cuales 430 están agremiadas en Fedemedios.

Ahora bien, dentro del proceso de licitación en curso, lo más probable es que no vuelvan a estar al aire las emisoras que ya han sido cerradas. Pero ya sabemos que se han abierto licitaciones en municipios que perdieron su concesión.

Esperamos que esas organizaciones vuelvan a presentarse y con toda certeza tendrán los elementos para lograr la adjudicación.  En este momento lo importante es que pasaremos a ser el país de América Latina  con mayor cantidad de radios, en términos de frecuencias adjudicadas, no de potencia, que es un tema que sigue siendo muy delicado. En teoría, podríamos tener 582 nuevas radios en 577 municipios, con lo cual llegaremos a cubrir, esperamos, la totalidad de municipios de Colombia.

Sin embargo, en la práctica esto va a estar muy difícil porque, debido a los problemas de sostenibilidad, la gente no va a presentarse ni va a querer asumir la radio comunitaria, pues termina significando un costo muy fuerte, más aún si de parte del Estado reciben un trato más bien policial.

M.R.: Pero en medio de todas las dificultades, el balance sigue siendo positivo…

M.B.Q.: Ya son 30 años en este trabajo. Y yo creo que lo importante es que hay resultados. La radio comunitaria en Colombia es muy fuerte; tenemos experiencias maravillosas de la gestión para hacer comunicación, usando la radio como una de las herramientas…Porque si algo hemos aprendido en estos años es que el tema no es de medios sino de procesos de comunicación y la radio contribuye a esos procesos de manera significativa, en la medida en que se acopla a proyectos comunitarios fuertes.

Entonces tenemos procesos maravillosos que nos demuestran que tenemos con qué hacer muy buena radio. Y, con una política pública seria y ordenada, contaríamos con una excelente aliado de la paz y de la democracia en Colombia.

*Esta entrevista se desarrolló con el apoyo periodístico de Héctor García Ospina y Fredy Pinilla Escobar

Por: Juan Carlos Pérez Bernal. Consejo Editorial El Campesino.

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