Extensionismo en acuicultura y dietas alternativas, la fórmula que lleva a productores a un nuevo nivel

El proyecto de extensionismo en acuicultura se desarrolló entre julio de 2019 y febrero de 2020 en algunos municipios de Santander, Antioquia, Amazonas y Córdoba, con el objetivo de mejorar los procesos de autogestión para la innovación y el desarrollo de los productores acuícolas.

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Foto por: FAO Colombia

En Colombia, como en el resto de América Latina, se distinguen tres tipos de acuicultura: una a gran escala, de producción  industrial caracterizada por grandes inversiones de capital y tecnologías de punta; la de producción a pequeña escala, denominada Acuicultura de Recursos Limitados (AREL), basada en el autoempleo, la diversificación y complementación agrícola de la producción para la canasta familiar, y la Acuicultura de la Micro y Pequeña Empresa (AmyPE), que genera empleo local e incluye un básico en tecnificación. Estos segmentos de pequeños productores contribuyen con alrededor del 30% de la producción de la acuicultura nacional.

El desarrollo de estas dos últimas categorías productivas ha estado limitado por la carencia o inaccesibilidad a uno o más recursos básicos, tanto de carácter natural (tierra y recursos hídricos) como de carácter financiero para fortalecer el capital de trabajo y el acceso al crédito y por factores de orden técnico como la asistencia para el manejo y la mejora productiva, la organización y el fomento a la innovación, entre otros.

Así, basados en estas necesidades para la producción a pequeña escala, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), bajo el liderazgo la Dirección técnica de Administración y Fomento, en cabeza de Jhon Jairo Restrepo, director de esta sección, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como cooperante técnico, diseñaron en el 2014 el Programa Nacional de Extensionismo en Acuicultura de Colombia (PNEA), a partir del cual se desarrolló un proyecto piloto en el departamento del Meta, para poner en marcha el PNEA con un elemento adicional, basado en la producción de dietas alternativas artesanales para la alimentación de los peces.

Este modelo de extensionismo en acuicultura es un sistema integral que acompaña y orienta a los acuicultores y a sus familias en la construcción de procesos de autogestión para la innovación y el desarrollo con enfoque participativo, territorial y diferencial, contribuyendo a la mejora de sus medios de vida a partir de una actividad productiva acuícola competitiva y sostenible.

Y es un sistema justamente porque integra procesos sociales, ambientales, técnicos, productivos y económicos, que brindan la oportunidad de generar sostenibilidad y adquisición de conocimientos específicos, establecer la conformación de redes sociales e interinstitucionales e incentivar la investigación dirigida a la resolución de problemas y al aprovechamiento de oportunidades.

El piloto desarrollado en el departamento del Meta permitió validar un modelo de auto-extensionismo a través de gestores comunitarios, así como la construcción de capacidades para la generación de dietas alternativas de bajo costo, empleando ingredientes localmente disponibles. Esta primera puesta en marcha del PNEA generó resultados exitosos, logrando el objetivo de fortalecer la sostenibilidad productiva y mejorando los ingresos de las familias que participaron, lo que motivó el desarrollo de una réplica de esta iniciativa en cuatro municipios más.

De esta manera, a mediados del 2019, fueron seleccionadas cuatro asociaciones de piscicultores con solidez organizativa y con permiso de cultivo otorgado por la AUNAP, para el desarrollo de este modelo. El proyecto de extensionismo en acuicultura, se desarrolló entre julio de 2019 y febrero de 2020 en Carmen de Chucurí (Santander), San Carlos (Antioquia), Leticia (Amazonas) y Montería (Córdoba), mejorando la producción de cachama y tilapia. 

Estos resultados fueron presentados en el corregimiento El Corozo del municipio de Montería, el 28 de febrero, durante el taller realizado con participación de los 34 productores de Asociación de Productores Agropecuarios de la Vereda del Corozo (Asoproavecor) y seis representantes de la Asociación de Piscicultores del Municipio de San Carlos (Asopisan), Asociación de Productores de Peces del Carmen de Chucuri (Apropezca) y la Asociación de Productores Indígenas Ticuna de Arara Wone (Asoprowone), con quienes se desarrolló el modelo de auto-extensionismo.

El evento también contó con la presencia del señor Nicolás del Castillo, Director de la AUNAP, Martha Lucía de la Pava, Coordinadora del Proyecto y especialista de la FAO, equipos técnicos de las AUNAP y la FAO, así como delegados de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), la Secretaría de la Cadena Acuícola de la Gobernación de Córdoba y el Programa Profesional de Acuicultura de la Universidad de Córdoba.

El evento de presentación de resultados fue además un escenario para el intercambio de experiencias entre los productores participantes del proyecto y dos productores del departamento del Meta, Wilson Pinzón y Pedro Cubillos, con quienes se desarrolló el piloto. “Nos hemos sentido totalmente incluidos con este modelo de auto-extensionismo. Es diferente a otros proyectos pues nos han tenido en cuenta con las diferencias que hay para los indígenas y lo que tenemos en nuestro territorio, también han respetado nuestros conocimientos ancestrales y así ha podido funcionar el intercambio de conocimientos entre lo tradicional y lo técnico” aseguran Abraham Manuel y Argelio Cuellas, presidente y tesorero de Asoprowone.

“Hemos comprobado que el modelo de extensión en acuicultura ha generado grandes beneficios para las asociaciones. Podríamos referirnos a tres principalmente: por un lado, los costos de producción se han disminuido en un 35%, al pasar de la dependencia por la compra de concentrado comercial a las dietas alternativas, de otro lado la calidad de la producción ha mejorado considerablemente, lo que ocasiona la apertura de nuevos mercados y por último, pero el más importante, es que cuentan con los conocimientos y la experiencia para seguir adelante con el emprendimiento” Martha Lucía de la Pava, especialista en pesca de la FAO en Colombia.

“Los resultados han superado las expectativas, hemos visto cómo las asociaciones no solo han afianzado los conocimientos técnicos para la producción acuícola, sino que además se augura un buen camino para la comercialización, toda vez que se trata de un trabajo de autogestión comunitaria e innovación en cuanto se busca la reducción de costos del alimento. Esperamos ampliar la cobertura y los beneficios del Programa Nacional de Extensionismo en Acuicultura de Colombia (PNEA) a otros municipios colombianos para escalonar este modelo a través de una política nacional” afirmó el señor Nicolás Del Castillo, Director General de la AUNAP.

Preparación de dietas alternativas, una herramienta que mejora la calidad y la rentabilidad

Este modelo de auto-extensionismo ha incluido la optimización del sistema productivo a través del diseño y preparación de dietas alternativas de bajo costo. Estas dietas, preparadas con manufactura artesanal y partiendo de materias primas que se encuentran en cada región, son elaboradas por los acuicultores, quienes recolectan manualmente forrajes de plantaciones en las zonas aledañas a las producciones piscícolas, los cuales suelen ser alimentos no empleados en la alimentación humana, con lo que se promueve el uso de desechos de las producciones agrícolas.

“Aprender a preparar nosotros mismos los alimentos para los peces ha sido de gran beneficio, pues ya no dependemos de tener la plata para comprar el concentrado comercial, sino que basta con mantener el cultivo de plátano, yuca y maíz, que son los que normalmente tenemos en nuestras fincas, aprovechando además lo que antes desperdiciábamos como los forrajes y hojas”, Viviana Torres, lideresa de Apropezca.

“Ahora hemos visto el cambio, ya los pescados son más grandes, tienen mejor color y también mejor sabor, porque los estamos criando con alimentos orgánicos, sin químicos. Además, con las dietas alternativas ya no tenemos que utilizar tanta comida en comparación con el concentrado tradicional, lo que baja los costos y genera mayor ganancia para nosotros” añadió Carmen Emilia Rueda, asociada de Asopisan y directora del Hogar Juvenil Campesino de San Carlos.

“Este modelo de producción de alimento artesanal es replicable para la crianza de especies menores como los pollos y los peces, haciendo unos pequeños ajustes para alcanzar el nivel de proteína que necesitan los animales de acuerdo con la especie, lo que ha proporcionado para Asoproavecor una nueva fuente de ingresos, pues ya estamos produciendo alimento para vender a los asociados y también a otros productores en la región”, concluyó Rubén Negrette, presidente de la asociación.

Cada asociación ha podido participar en el diseño de las dietas, observando qué material orgánico tienen alrededor, lo que promueve además la producción agrícola, pues esta es la fuente primaria de insumos para la preparación de las dietas, que además incluyen tortas de harina, fórmula correcta para alcanzar el nivel de proteína para la producción acuícola, que exige el 32% de esta.

Actualmente, producto de este proceso, cada asociación cuenta con un recetario que contempla ese inventario regional de materias primas, método de preparación, buenas prácticas de producción y almacenamiento. Estos conocimientos ya han comenzado a ser replicados al interior de las asociaciones y se espera que den un paso más en la ruta del extensionismo, compartiendo sus conocimientos con otras asociaciones en sus municipios.

Por: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

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