Formemos, una apuesta educativa para la transformación social

La Fundación Formemos inició en torno a la vocación de ayuda y actualmente le brinda oportunidades de crecimiento a nivel personal y educativo a niños y jóvenes de familias vulnerables.

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Foto por: Fundación Formemos

Desde sus inicios en el año 1992 la Fundación Formemos ubicada en Tena Cundinamarca, ha tenido clara y firme la vocación de servicio, pues acogió inicialmente a 35 jóvenes procedentes del departamento de Caquetá para un año después abrirle la puerta a 18 niños procedentes de una zona rural.

Debido a que poco a poco la fundación fue creciendo, en el año 1997 se inició el programa de educación básica de primero a noveno grado con énfasis en técnicas agropecuarias. Posteriormente, a finales del año 2004 la Secretaría de Educación aprobó la implementación de Preescolar y los grados décimo y once con especialidad en Agropecuaria.

Actualmente, la Fundación se ha ampliado al punto de contar no solo con un colegio eco pedagógico que en alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) forma bachilleres técnicos agropecuarios que se gradúan con proyectos productivos y tecnificados para el desarrollo del campo. Sino que también cuenta con hogares que acogen a niños y niñas  que por su situación de desplazamiento o por la ubicación de residencia de su familia, no podrían  ir al lugar de formación. 

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Un ejemplo de la relevancia social de la fundación, es el caso del excandidato a la gobernación de Cundinamarca, Wilson Flórez, que llegó a la fundación cuando tenía 13 años y allí se crió. El excandidato estudió, se esforzó y se graduó siendo uno de los mejores Icfes en el país, consiguiendo entrar a estudiar becado a la Universidad de los Andes.  Posteriormente, logró conseguir otra beca de estudios para realizar una maestría en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans (Estados Unidos).

Por otro lado, en aras de brindarle educación, oportunidades de desarrollo y de tener una vida digna tanto a los niños que pertenecen a la fundación, como a sus familias, se creó un producto llamado Café Formemos que  conlleva un desarrollo productivo en torno al café, que se cultiva, cosecha  y procesa, para vender en el colegio y en la oficina de la fundación ubicada en Bogotá.

Además, en el proceso productivo no solo participan los integrantes de la fundación, sino que existe una alianza con los caficultores de la zona para beneficiarlos en la tecnificación del producto, ahorrando tiempo, disminuyendo los costos de producción y garantizando eficiencia y calidad a través de un servicio integral y personalizado.

Ante la pandemia, a pesar de que la fundación trató de todas las formas de mantener a flote la normalidad en cuanto a sus actividades, no fue posible debido a las medidas de prevención dictadas y acogidas a lo largo del país.  Por esta razón, los niños se fueron de vuelta a sus casas, pero esto no significó la desligación del compromiso social de Formemos con los niños, pues en alianza con las tiendas D1, la Fundación le envía quincenalmente mercados y ayudas de sustento a los hogares de las familias.



Por: Isabella Durán. Periodista.

Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.

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