La apuesta de una rectora por la educación, los valores y la democracia

La comunidad educativa de la institución Rafael García Herreros de Medellín se reunió para socializar las directrices escolares de este 2019, junto con los retos de este año para el proyecto Valores Cívicos y Democráticos. Aquí la entrevista con la rectora de la institución.

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En aras de conocer el trabajo de la institución Rafael García Herreros de Medellín, así como la esperanza de una mejor educación por parte de su rectora, el proyecto Valores Cívicos y Democráticos se trasladó hasta esta institución para que, junto con los directivos, se trabaje en la promoción de conocimientos, valores y destrezas necesarios para vivir en una sociedad democrática.

El desarrollo del proyecto está a cargo de Acción Cultural Popular – ACPO, en conjunto con la Registraduría Nacional del Estado Civil y el CEDAE, y es financiado por el Reino de Bélgica. Hoy el proyecto ha impactado a la zona rural del país, principalmente instituciones educativas que abren sus puertas a los valores y la democracia.

Fibian Yulieth Aguilar es la rectora de la institución y su principal sueño es que los jóvenes tengan claro que nunca deben dejar de soñar, pero que no se queden en el sueño, sino que lo aterricen para el bien de ellos.

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Cuando se le pregunta por su vocación sonríe y dice “Nunca pensé que un día sería una maestra, los recuerdos que tengo de mi niñez son los de una madre “maestra”, quien madrugaba a salir para su colegio a atender a sus estudiantes y llegaba muy tarde, yo me sentía abandonada pues sentía que para ella eran más importantes sus estudiantes que sus hijos y por eso siempre me dije, yo nunca voy a ser docente”.

Pero con el trascurrir de los años, la docencia llegó a su vida y desde ese momento supo que esa era su misión y por supuesto, su pasión. Ahora lleva 22 años de trabajo y considera que aún tiene mucho por hacer.

La educación como herramienta

Sin embargo, ella considera que la educación se convirtió en el escampadero de muchos profesionales que nunca tuvieron en su proyecto de vida ser docentes “pues no estudiaron para ello”, porque para ser docente ya no es necesario estudiar una licenciatura, pues es la única profesión del mundo que puede desempeñar cualquier profesional. Entonces se cuestiona, “Yo me pregunto, ¿será que alguna vez en el mundo un licenciado puede concursar para desempeñarse como médico, o como ingeniero civil?

Y mientras reflexiona comenta, “Soy licenciada en educación básica primaria, mientras estudiaba y trabajaba siempre he querido implementar nuevas estrategias para que mis estudiantes adquieran los aprendizajes de manera significativa, pero durante mi jornada laboral me he convertido en:

Psicóloga: Atiendo a los estudiantes que llegan con problemas personales y familiares.

Nutricionista: Es mi responsabilidad que los estudiantes consuman todos los alimentos que les ofrecen en el colegio, aunque sus padres no les han enseñado a comer verduras y frutas.

Trabajadora Social: Tengo los implementos necesarios para el desarrollo de las clases, estoy pendiente de ese estudiante que viene con hambre, al que le falta lista de útiles, al que viene con sus zapatos rotos, la camisa pequeña o los cuadernos en una bolsa.

Abogada: Aprendí a contestar derechos de petición, tutelas, pasar de juzgado en juzgado, contestar demandas, todo esto porque dentro de mis deberes como docente es activar rutas frente a casos legales puntuales.

Contadora: Debo invertir el mínimo presupuesto que le giran a la institución, dar cumplimiento a todas las necesidades y rendir cuentas a las entidades controladoras del gasto público.

Arquitecta: Ahora el proyecto de vida de los estudiantes depende de nosotros los educadores y el mantenimiento y cuidado de la infraestructura de la institución son mi responsabilidad.

Pese a sus múltiples funciones, Fibian está convencida de que el docente es el guía del estudiante, pues cada joven es único, por eso en la educación deben primar las habilidades frente al saber académico.

La ilusión de una educación desde los valores y la democracia

Hoy que el proyecto Valores Cívicos y Democráticos ha llegado a la institución, Fibian tiene un gran desafío, que los estudiantes fortalezcan sus valores cívicos democráticos, y así, empiecen ese gran camino como constructores de su propio proceso de aprendizaje de manera significativa.

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“Llegó el momento del cambio, con el apoyo de Valores Cívicos y Democráticos y el programa Escuelas Digitales Campesinas de ACPO, y por intermedio de Miguel Ángel Arango, Facilitador del proyecto, hemos dado inicio a nuestro proyecto digital, capacitando a maestros directivos,  estudiantes y padres de familia, haciéndolos constructores de su proyecto de vida y de los conocimientos necesarios para aprender a convivir de manera armónica y así, convertirse en lideres transformadores de su historia,  de su propia vida y la de su familia, emprendedores para cambiar  la calidad de vida personal, familiar y de la comunidad.

Nuestro producto final será la huerta escolar, un piscicultivo y la avicultura. Espero seguir contándoles cómo nos va en nuestra propuesta”, culmina.

Desde El Campesino resaltamos la labor de docentes y directivos de instituciones como Fibian, que están especialmente convencidas en impactar más en la formación del ser para aprender y el hacer, entregándole a la sociedad un nuevo adulto bien formado en valores, con criterios de paz bien formados y en especial, un ser solidario que duplicará todo lo que le dio su institución educativa.

Por: Miguel Ángel Arango Cifuentes. Facilitador educativo ACPO.
Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.

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