La historia de la lechona light que se consume en San Vicente del Caguán, Caquetá

Francisco aprendió de muy pequeño a hacer lechona y tamales gracias a la tradición heredada de su papá cuando tenía tan solo 6 años. Hoy, esos saberes culinarios transmitidos por su papá lo hacen un gran chef de la zona.

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Francisco Molano Martínez es un hombre oriundo del departamento del Tolima ubicado en el centro-oeste de Colombia. Ahora vive en Caquetá, al sur del país, en donde es reconocido no solo por su amabilidad y entrega a su trabajo y a su familia, sino también por la suculenta lechona que prepara y con la que deleita a los caqueteños hace varios años.

Francisco aprendió de muy pequeño a hacer lechona y tamales gracias a la tradición heredada de su papá cuando tenía tan solo 6 años. Hoy, esos saberes culinarios transmitidos por su papá lo hacen un gran chef de la zona.

¿Cómo prepara la lechona Francisco?

Aunque Francisco no cuenta con detalles los secretos que le transmitió su padre, asegura que para lograr un punto exquisito en la lechona es necesario hacerla con tiempo, calma y dedicación.

“Se coge la piel, se arregla la carne, más o menos un promedio de tres arrobas de carne para 150 platos. Se adoba con pimentón, ajo, hierbas, cebolla, la sal correspondiente, salsas y listo”, manifiesta Francisco mientras prepara varios platos que serán servidos en un evento.

Esta lechona, que es hecha en casa, con amor y de forma orgánica – sin ningún adobo procesado – tiene adicionalmente papa, ingrediente que hace que no deban incluir tanto arroz “de ese modo queda supremamente carnuda”.

La cocción tiene una duración de 16 a 18 horas para que quede en el punto ideal y se sirve con arepas e insulso, que es un envuelto de plátano y maíz “y listo, a ejecutarla”, asevera Francisco.

Cuando vaya al Caquetá pregunte por la lechona de Don Francisco

Muy orgulloso, Francisco manifiesta que lleva más de 14 años con su propio negocio, con el cual ha logrado sacar adelante a su familia y ha deleitado siento de paladares.

“Hemos tenido muy buena acogida con todo el pueblo San Vicentuno, Florencia, casi todo el Caquetá lo hemos manejado nosotros”.

La lechona orgánica que hay que probar

La lechona de Francisco es muy codiciada y debería ser consumida por todo aquel que visite San Vicente del Caguán “porque es muy deliciosa” además, porque no es grasosa, es más bien “algo light, así lo médicos digan que contiene mucha grasa nosotros les decimos que no, que es muy saludable comer cerdo”.

En el país durante los últimos 5 años, asegura Fedegán, el consumo de carne cerdo creció 56%, pasando de 6,01 kilos por persona, hasta 9,4 kilos. (Le puede interesar: Esculturas frutícolas adornan a la capital frutera de Colombia)

Por: Ana María Rizo Díaz. Periodista

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