Los desafíos globales de alimentación y acceso a la tierra

En 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra. Para conmemorarlo se propone una reflexión a partir de la comprensión de los esfuerzos que se adelantan para enfrentar desafíos globales tales como erradicar el hambre, garantizar la seguridad alimentaria y promover el desarrollo económico, social y ambientalmente sostenible.

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Foto por: FAO.

Hoy, la atención del mundo se concentra en buscar una solución inmediata que permita frenar la propagación de la COVID-19, la pandemia que nos obligó a volver la atención sobre el planteamiento inicial de reconocer que los cambios en la biodiversidad afectan el funcionamiento de los ecosistemas y, paso seguido, ocasionan importantes alteraciones que disminuyen nuestro bienestar.  

Numerosas publicaciones evidencian que la comunidad científica cuenta con pruebas de que nuestro estilo de vida y nuestros patrones de consumo y producción, afectan la capacidad de carga de la Tierra. 

En ese sentido cobran gran importancia las acciones que han estado enfocadas en el ordenamiento para el uso responsable de la Tierra y que dependen de la participación de diversos actores.  A continuación 3 claves para la reflexión:

Entender la tenencia responsable de la tierra como una estrategia con responsabilidades compartidas

Retos como el cambio climático, el aumento en la demanda de recursos naturales, la inseguridad alimentaria, la pobreza, las desigualdades, los fenómenos naturales extremos y los conflictos violentos, son algunos de los desafíos que se relacionan directamente con la tierra y el acceso desigual a este recurso.

Frente a este panorama la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, promueve la Gobernanza responsable de la Tenencia de la Tierra, los bosques y la pesca (DVGT) como una estrategia para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y específicamente contribuir a los esfuerzos globales para erradicar el hambre y la pobreza, reconociendo el rol central de la tierra para el desarrollo.

A través de las directrices DVGT, FAO propone acciones que promueven la gobernanza responsable como el arte de reconciliar prioridades e intereses de diferentes actores: individuos, organizaciones, gobierno, las empresas y la sociedad en general como observadora de un proceso que vela por el reconocimiento y respeto de los derechos legítimos de tenencia y del cual dependen los sistemas alimentarios.

La gobernanza responsable de la tenencia prioriza la equidad y el acceso seguro a la tierra como tácticas para garantizarle a una familia la producción de sus propios alimentos y el incremento de sus ingresos.  Ahora, frente a la actual coyuntura, la tenencia segura se convierte en una valiosa red de seguridad, ya que representa un sistema de refugio y es fuente de alimentos y de ingresos en tiempos de privación.

El Ordenamiento de la tierra es la base para el aprovechamiento sostenible y protección permanente

La apuesta por cultivar la tierra de manera sostenible ordenada, adecuada y planificada de acuerdo con los procesos sociales que le rodean permite, entre otros beneficios, aumentar la capacidad productiva y hacer un aprovechamiento sostenible de este recurso a partir de la búsqueda de opciones de uso y vocación de los suelos, la reserva de áreas protegidas y la reducción de la deforestación, acciones en las que FAO ha venido trabajando con entidades nacionales e internacionales.

El ordenamiento territorial de la propiedad rural se considera como una herramienta efectiva para la gestión y la toma de decisiones contextualizadas e integrales, dado que conecta la dimensión humana asociada a la tenencia de la tierra y prioriza las relaciones sociales, económicas, culturales y ambientales de sus habitantes y su relación con la tierra.  En últimas el camino indicado para que más campesinos en Colombia puedan acceder a la tierra de manera segura y acorde con sus necesidades reales.

La formalización y la regularización son mecanismos que coadyuvan para la mejora en las condiciones de la producción y promoción del campo y abren oportunidades para el emprendimiento

Uno de los principales problemas de la ruralidad en Colombia es la informalidad en la tenencia de la tierra, lo que tiene como consecuencia que los campesinos que producen alimentos no puedan acreditar con documentos ser los dueños de la tierra, lo que los hace mas vulnerables a problemas como despojos, violencia y en algunos casos ausencia de productividad.

En ese sentido, a través los programas de Barrido Predial Masivo, Catastro y Formalización que son impulsados por el gobierno nacional a través del Instituto Geográfico AgustínCodazzi (IGAC), la Agencia Nacional de Tierras (ANT), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la formalización de bienes fiscales a cargo de los gobiernos locales, contribuyen para que aumente el acceso a la tierra y de esta manera se puedan garantizar los medios de vida para las comunidades rurales.

La apuesta de FAO como cooperante técnico es continuar acompañando al Estado colombiano en su misión de facilitar y mantener la ruta que viabilice la regularización y formalización de la tierra.  Ordenar la tierra y generar las condiciones políticas, económicas, sociales y ambientales son los pasos a seguir para que el campo colombiano se convierta en la base del desarrollo y social del país.

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Alejandra Vega Rodríguez

Especialista Senior en tenencia de la tierra y de las D.V.G.T. 

Coordinadora Equipo de Tenencia

FAO – Naciones Unidas

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