Mi campo lee: Bibliotecas lúdicas a un paso en zonas rurales

La Asociación Juventud Campesina lanzó el proyecto Mi Campo Lee, con el fin de mejorar la formación educativa en el campo a través de ludotecas dirigidas por la asociación y la comunidad.

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Foto por: Juan Carlos Montoya.

Mi campo lee es un proyecto que nace de la necesidad de los jóvenes campesinos tengan empoderamiento del campo, mejorar los estándares de educación y generar proyectos de vida por medio de la lectura, fundamental en el proceso de formación. Esto se está desarrollando con el apoyo de bibliotecas comunitarias con enfoque social, económico y ambiental, fomentando el vínculo de todas las edades en las zonas rurales.

La solidaridad es un primer paso para lograr que la biblioteca se estructure, para ello la Asociación busca la donación de 2.000 libros que contribuyan con los procesos formativos.

Según el DANE, 9.916.546 es el número de alumnos en las matrículas nacionales del año 2018. De esta cifra, las matriculas en las zonas rurales corresponde al 23,7%, en comparación con las zonas urbanas donde se matricula el 76,3 %, esto se debe a factores económicos, socioculturales y la falta de plantas físicas para el desarrollo formativo.

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La Asociación Juventud campesina cuenta con veinte jóvenes campesinos voluntarios universitarios de Boyacá, que son la base fundamental en el proyecto Mi Campo Lee. Ellos se encargan de las donaciones, cuando las bibliotecas estén disponibles ellos deben ser parte de las mismas para hacer diversidad de actividades lúdicas, vinculando a la población, promoviendo la integración social y la formación académica por medio de la lectura.

Estrategias de lectura y lúdica por la educación rural

Fabian Quintana, coordinador departamental de Juventud Campesina, es el encargado de el proyecto Mi Campo lee, el cual hasta la fecha cuenta con la donación de 700 libros, pues la donación total se vio afectada por el confinamiento sanitario por COVID-19; lo que produjo que la inauguración de las tres bibliotecas se aplazará hasta el mes de septiembre del presente año.

Las bibliotecas contarán con actividades lúdicas como el teatro y concursos de cuento, para construir espacios de integración comunitaria por medio de la lectura. Las convocatorias son cerradas, ya hay internados en Otanche, Siachoque, Chiquiza y Sogamoso.

Así pues, las zonas rurales son las principales en el país para la sustentación alimentaria y ambiental, entre otros beneficios que aporta el campo, por eso es importante apoyar proyectos que promueven la educación y la cultura.

Por: Andrea Bohórquez Bueno. Periodista.
Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.

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