“Mi compromiso es estudiar”, la historia de Ana, mujer rural reincorporada en Chocó

Ana Delsy nos regala un poco de su tiempo para contarnos un poco sobre su cotidianidad en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación - ETCR Las brisas, su compromiso por formarse junto al proyecto MIA del Fondo Europeo para la Paz y las circunstancias presentes en su comunidad. Conozcamos su relato.

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Foto por: Daimer Fernando Losada Bermeo. Comunicador social del proyecto MIA

¿Cómo describir a Carmen del Darien, Chocó? Para Ana Delsy Torres es muy sencillo decirlo, es tierra bella, tierra productiva, tierra de alegrías y tristezas. Ella es una mujer en proceso de reincorporación que basa su día a día en contribuir a su comunidad, admirar su territorio, pero sobre todo a estudiar y aprovechar cada espacio que le aporte conocimiento, pues eso le ha permitido tener más claridad en su vida.

Actualmente se encuentra realizando los cursos formativos de las Escuelas Digitales Campesinas – EDC de Acción Cultural Popular, a través del proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente – MIA, que llegó a Chocó y Caquetá gracias al compromiso del Fondo Europeo para la Paz de la Unión Europea. Día a día organiza las actividades de su hogar y parte junto a sus compañeras a conectarse a Internet y avanzar en sus cursos para lograr sus certificaciones. 

“Mi rutina diaria está dedicada todo el tiempo a estudiar; estoy estudiando con el proyecto MIA, con Mujeres Empoderadas, realizando un diplomado en administración pública, he realizado capacitaciones en transformación de alimentos, enfermería; mi compromiso es estudiar.  Con el profe Juanes de MIA he tenido una experiencia muy bonita, he aprendido muchas cosas que no sabía, nos dedica todo el tiempo necesario hasta que hayamos aprendido y se acomoda a nuestros horarios”, comenta Ana Delsy, mientras se prepara para reunirse con sus compañeras. 

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Las Escuelas Digitales Campesinas han permitido que frente a las circunstancias por el Covid-19 en Colombia, las mujeres puedan seguir educándose a través de Internet en sus espacios de disponibilidad. “Uno manejaba Whatsapp y ya, pero gracias a las Escuelas, pues uno sabe lo esencial que es el Internet, usted tiene la forma de estudiar, de aprovechar todo el contenido educativo, de saber cosas que son muy necesarias”, relata Ana Delsy. 

Chocó, tierra cultural y sabor, pero también de necesidades y olvidos

Para Ana Delsy, aunque tienen tierras muy productivas, paisajes imponentes y gente trabajadora; no cuentan con los recursos básicos para poder producir y aprovechar las riquezas del Chocó, “en mi territorio las necesidades son sobresalientes, comenzando, no tenemos tierra donde trabajar, ni vivienda, vivimos en unos ranchitos donde varias familias viven en el mismo módulo. Pero no solo nosotros como comunidades reincorporadas, sino también las comunidades rurales aledañas que tampoco cuentan con agua potable, acceso a salud y educación, somos territorios que tienen muchas cosas por aprovechar, pero no contamos con las herramientas. Tenemos aquí muchos niños y no tenemos un parquecito para que ellos jueguen” anota Delsy

Ella al igual que sus compañeras se encuentran motivadas con el proyecto MIA, pues será una oportunidad para recibir capacitación en nuevas formas de emprendimiento, fortalecer las ideas de negocios ya existentes y esperan que este proyecto les dé los primeros pinitos para ser empresarias, trabajando por cambiar un poco el panorama de sus territorios.  

Un mensaje claro 

Colombia es un país para estar orgulloso por su diversidad natural y cultural, pero también, es un país que está predispuesto y resentido con la reincorporación. Es precisamente frente a este tema donde Ana Delsy nos da un mensaje claro sobre la estigmatización de mujeres y hombres en reincorporación.

“Muchas personas en el país tienen el pensamiento que nos han traído a los Espacios de Capacitación y Reincorporación – ETCR, solo a comer y que no buscamos hacer más nada. Nosotros al no contar con tierra para cultivar, hemos utilizado el mismo espacio de las viviendas para producir plátano, yuca y otros alimentos. Somos gente del campo, gente que toda la vida le ha gustado cultivar, gente que aprovecha cada espacio para aprender y aplicar esos conocimientos, para enriquecer la comunidad. Continuamos en estos espacios para seguir educándonos, hacer resistencia y demostrar que realmente queremos la paz. Aquí toda la gente se rebusca en el día a día el trabajito para poder sobrellevar las circunstancias”, dice Ana Delcy con determinación

Ana Delsy hace parte de aquellas historias en el contexto de los Acuerdos de Paz que demuestran que nada ha sido en vano, que son comunidades con sueños de ser médicos, ingenieros y maestros que en su momento fueron arrebatados por el contexto del país, pero hoy, vuelven a aparecer con esperanza. Esperanzas que el proyecto MIA del Fondo  Europeo para la Paz quiere alimentar al  realizar un pequeño aporte. 

 

Por: Daimer Fernando Losada Bermeo. Comunicador social del proyecto MIA en Caquetá y Chocó.

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