¿Por qué conmemorar y apoyar a la mujer, símbolo de constante lucha?

En el marco del día internacional de la mujer, se hace un recorrido por los avances y pendientes que tiene Colombia frente a estas luchadoras, especialmente con mujeres campesinas.

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Foto por: CRIC

Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, más que celebrar se conmemoran las luchas que históricamente mujeres de todo el mundo han mantenido en busca de libertad, igualdad y cumplimiento de sus derechos. Sin importar la raza, etnia, religión o posición socioeconómica, miles de mujeres han contribuido al desarrollo y reconocimiento del importante papel de la mujer.

En Colombia se han ratificado todos los tratados internacionales sobre derechos humanos y derechos de la mujer. Así mismo, se han elaborado leyes que buscan promover la igualdad de género y garantizar el cumplimiento de sus derechos. Como ejemplo, se pueden encontrar los lineamientos de la Política Pública para la Equidad de Género para las Mujeres y el Plan Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencias, ambos aprobados en el año 2012.

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También se encuentra la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras aprobada en 2011, que cuenta con disposiciones sobre igualdad de género; la Ley 1257 que dicta normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres y la Ley 1719, por la cual se adoptan medidas para garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual.

Aunque dichas normas representan un avance en cuanto a derechos de la mujer, no se ha garantizado plenamente su aplicación, aspectos como acoso y violencia, son los más difíciles de combatir. Cifras de Medicina Legal, confirman en los últimos 10 años un total de 21.000 casos de abuso sexual anuales y más de 396 casos de feminicidio en los primeros meses de 2018.

Según el último análisis de la Organización de las Naciones Unidas – ONU del progreso de la mujer en Colombia, en términos de derecho a la educación entre 2006 y 2017, las mujeres casi duplicaron su participación pasando de 32.8% a 58.5%. Respecto a cobertura de salud, para 2017 las mujeres registraron una cobertura del 95.8%. En cuanto a la participación laboral, las mujeres pasaron del 46% al 54% entre 2008 y 2012, sin embargo entre 2014 y 2017 la cifra se estancó en 54% de cobertura.

Uno de los avances más importantes, es que la proporción de mujeres sin ingresos propios ha disminuido de manera notable en la última década, pasando del 41% al 27%. Así mismo, las colombianas han expandido su papel como generadoras de ingresos, y algunas de ellas son las principales aportantes, ya que los hogares de jefatura femenina son alrededor de un 85%.

Para 2017, la tasa de desempleo de las mujeres fue 12.3% contra 7.2% de los hombres, y las mujeres más pobres con menor acceso a la educación enfrentaron una tasa de desempleo del 22.2%. Cifras que revelan la brecha laboral persistente, además de confirmar que aunque las mujeres pueden estudiar más, siguen teniendo una participación laboral baja y un salario menor que el de los hombres.

Las mujeres campesinas son uno de los grupos más vulnerados del país, sobretodo en territorios que fueron golpeados por el conflicto armado, pues 4 millones de mujeres fueron afectadas por el desplazamiento forzado. Respecto a esta población, el  Programa  de las Naciones  Unidas para el Desarrollo – PNUD identificó en 2011 que las dificultades más importantes que enfrentan son el acceso y distribución de la tierra, que impide obtener un ingreso digno y  el acceso al crédito, que afecta sus posibilidades de salir de la pobreza.

Sin embargo, a lo largo y ancho del territorio colombiano, estas mujeres han demostrado a través de una variedad de iniciativas y proyectos, que son un motor indispensable en todos los ámbitos; creativas, alegres, pacientes y guerreras. Combaten a diario con los que no las creen capaces, y convencidas de sus capacidades le demuestran al mundo de qué están hechas.

Por estas mujeres, nacen campañas como “Mujeres Rurales, mujeres con derechos” que busca un trabajo colaborativo para identificar los desafíos de esta población y divulgar experiencias y conocimientos sobre el empoderamiento y la autonomía plena de las mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes de América Latina y el Caribe. Organizaciones como La Vía Campesina y el Paro Internacional Mujeres, hacen la invitación para que este Día de la Mujer sea una manifestación de la unión femenina que lucha y seguirá luchando.

Las mujeres colombianas necesitan la creación de más y mejores empleos, generando mecanismos que garanticen el acceso de las mujeres en condiciones de equidad, así mismo, sistemas de protección social y estrategias de seguridad social con enfoque de género. Son dos de los muchos aspectos que aún no son atendidos completamente, y que pueden contribuir a través de la fuerza, creatividad y consistencia de  la mujer, al desarrollo de un país mejor.

Por: Karina Porras. Periodista.
Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.

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