Más de 7 mil familias campesinas afectadas por ingreso ilegal de cebolla roja

Agricultores de municipios como Ocaña, Ábrego y La Playa de Belén, en Norte de Santander, que viven del cultivo de cebolla roja, debido al ingreso ilegal de este alimento desde Perú y Ecuador.

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Cerca de siete mil familias agricultoras de municipios como Ocaña, Ábrego y La Playa de Belén, en Norte de Santander, que viven del cultivo de cebolla roja, o ocañera como es conocida, se muestran preocupados ante la poca rentabilidad que tiene la distribución y producción del producto por cuenta de la competencia ilegal a la que se están enfrentando.

Según denuncian los campesinos, es imposible competir con los precios que ofrecen países como Perú y Ecuador. El precio que actualmente se maneja en Colombia sobre la cebolla roja no es competencia para las exportaciones ilegales que provienen de dichos países. Esto debido a que no es sustentable para los campesinos que se  dedican un 100% a la producción y distribución de ese alimento.

Las preocupaciones de los campesinos

La preocupación parte especialmente porque los comerciantes y distribuidores están comprando la cebolla por un valor que oscila entre los $25.000 y $30.000. Según aseguran, este valor no alcanza a cubrir el costo de la recolección. Además, a dicho valor no se le ha sumado el transporte, que estaría cercano a los $12.000 por carga.

Y es que adicional a esto, los campesinos aseguran que “la tierra ya no es propicia para cultivar la cebolla ocañera, tal vez por el cambio climático». Por ello han tenido que trasladarse a veredas Cerro de las Casas y Cerro de Montenegro.

Posible apoyo de parte del gobierno

Ante la grave situación que viven los campesinos, el gobierno nacional, a través de la Secretaría de Desarrollo rural de Ocaña busca  brindar apoyo económico para esos cultivadores. (Le puede interesar: El programa que busca fortalecer organizaciones de campesinos y productores)

“En la primera etapa se cultivarán 80 hectáreas en el área rural de Ocaña. La inversión se hará con dineros del pacto agrario y de la Organización de Estados Iberoamericanos”, explica José Luis Amaya, coordinador de desarrollo rural de Ocaña.

Los campesinos esperan la pronta recuperación de producción en sus cultivos con este proyecto que cobijará a 13 corregimientos de Otaré con dos objetivos. El más importante es que los campesinos a ser ellos mismos quienes comercialicen sin necesidad de depender de intermediarios; esto ayuda a que sea el campesino y no el intermediario quien se lleve la mayor parte de las ganancias.

A su vez los productores de este tipo de cebolla piden que que se tomen medidas contra el contrabando de este alimento, pues aunque se tomen las acciones económicas, es necesario que se actúe contra quienes están infringiendo la Ley.

Por: Angelline Molina. Estudiante de Comunicación Social.

Editor: Mónica Lozano – Periodista y Editora

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