Proyecto MIA, un camino de paz liderado por mujeres rurales

Más de 200 mujeres rurales de Caquetá y Chocó se forman en derechos humanos, liderazgo y emprendimiento. Con esto, MIA empodera a las participantes para que transformen su territorio contribuyendo al desarrollo local.

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Foto por: proyecto MIA

La fundación Acción Cultural Popular – ACPO es una organización que desde 1947 ha buscado contribuir al desarrollo rural de Colombia, a través de iniciativas de liderazgo y formación integral de cientos de habitantes de las zonas más apartadas del país. Así mismo, ha participado activamente en la construcción de paz territorial en departamentos afectados por el conflicto armado como Caquetá y Chocó.

Un ejemplo de ello es el proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente – MIA el cual nació en abril del 2019 con el objetivo de  promover el crecimiento, el empoderamiento y el bienestar de mujeres rurales, que se encuentran en proceso de reincorporación o habitan en los alrededores de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación – ETCR, específicamente en los municipios La Montañita, San Vicente del Caguán, Puerto Rico y Florencia, en Caquetá; y Carmen de Darién en Chocó.

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Anyela Patricia Cardozo Plazas, es una caqueteña reincorporada que dejó atrás el conflicto y ahora hace parte de esta valiosa iniciativa. Desempeña el rol de facilitadora educativa desde el año 2020, en el cual guía a las mujeres que se incorporan en los procesos educativos del Caquetá. Y asegura con una gran convicción que MIA “nace de la necesidad de la atención a la población de reincorporación con enfoque de género en los espacios territoriales”.

Reconociendo la educación como eje fundamental del desarrollo social, Anyela Cardozo explica que el proyecto ha logrado formar a cerca de 270 mujeres firmantes del Acuerdo de Paz en temas como alfabetización digital, periodismo rural, liderazgo en comunidad, asociación, emprendimiento, y derechos humanos, fortaleciendo así habilidades y capacidades que les permitan transformar sus realidades. 

En el ejercicio de su labor, la facilitadora educativa ha identificado diferentes retos “siempre trabajar en la zona rural trae muchas desventajas en términos acceso a las vías, a la conectividad, a la energía y eso dificulta un poco la labor” aseguró. Pero a pesar de ello, destaca con gran emoción la disposición de las mujeres rurales que le siguen apostando a mejorar su calidad de vida con el proyecto MIA. 

Además de garantizar el acceso a la educación, fomentan espacios en los que las participantes pueden aplicar lo aprendido, por ejemplo mediante la construcción de una red de reporteras rurales informan a través del periódico Elcampesino.co sobre los avances productivos y los hechos importantes de sus comunidades, demostrando de esta manera sus conocimientos en periodismo rural. 

“Este tipo de iniciativas contribuyen al desarrollo del campo colombiano porque se dejan instaladas unas capacidades para generar transformaciones significativas. En eso es que consiste el Acuerdo de Paz que los proyectos se vuelvan un 70% para la comunidades y un 30 % para personas en proceso de reincorporación y entre todos aporten al  fortalecimiento del tejido social del territorio” manifestó Cardozo resaltando la importancia de MIA

Cabe destacar que, el Proyecto MIA cuenta con el apoyo del Fondo Europeo para la Paz de la Unión Europea, la Diócesis de San Vicente del Caguán y la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Por: Ivania Alejandra Aroca Gaona. Periodista.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

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