Regreso de aspersiones con glifosato a los campos de Colombia

El glifosato es un activo químico capaz de marchitar cualquier cultivo, y pese a que tiene graves consecuencias en los suelos, fuentes hídricas y salud humana y animal; el Gobierno creó un decreto para reactivar su utilización de forma aérea. Decisión que ha creado inconformismo y que se encuentra en proceso de aprobación.

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Foto por: El espectador - https://cutt.ly/7mJM38H

De acuerdo con la organización ambiental internacional Greenpeace, el glifosato es un herbicida de amplio espectro que puede absorber cualquier tipo de planta, y se utiliza principalmente para eliminar las malezas. Este activo químico interviene en los procesos que generan proteínas en las especies vegetales, y detiene su crecimiento hasta que se marchitan por completo. 

La aplicación de glifosato genera grandes afectaciones ambientales en los ecosistemas, ya que su uso excesivo en los cultivos termina debilitando la capacidad de la tierra para generar nutrientes. Además, debido a que su permanencia en los suelos se extiende por más de 3 meses, sus componentes se pueden filtrar hasta las fuentes hídricas y también causar enfermedades en animales como los polinizadores.

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Sumado a las consecuencias que tiene en el medio ambiente, este herbicida también representa un riesgo para la salud humana; ya que según la Organización Mundial de la Salud – OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer – CIIC, está catalogado en el grupo 2A, como posiblemente cancerígeno. Un dato preocupante teniendo en cuenta que es un producto que se utiliza comúnmente en la industria agrícola.

Las aspersiones aéreas con glifosato en Colombia

El Consejo Nacional de Estupefacientes – CNE , suspendió en el 2015 la aspersión aérea de glifosato para la erradicación de cultivos de uso ilícito en el territorio nacional. Esto mediante la Resolución 1214 en el marco del cumplimiento de la solicitud del Consejo de Estado que dictaminó al CNE  de “examinar la posibilidad de utilizar otras alternativas diferentes al método de erradicación aérea con el herbicida glifosato sobre cultivos ilícitos, con el fin de prevenir eventuales daños antijurídicos al ambiente y a la población en general”.

El informe a corte del año 2019 del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de Naciones Unidas – SIMCI, el área donde se cultivan productos ilegales en el país comprende 154.000 hectáreas. Y el Gobierno Nacional considera que el mejor método para acabar con esta actividad es el glifosato; por eso el 12 de abril de 2021 expidió el Decreto 380 por el cual se dictan las disposiciones para reactivar las aspersión aérea.

Este estatuto aún no se encuentra en vigencia y está en proceso de aprobación CNE, pero la medida ha suscitado grandes debates en torno a las implicaciones ambientales que podría traer esta decisión. En ese sentido, el Colectivo Sociojurídico Orlando Fals Borda  y la Red de Derechos Humanos del Pacífico nariñense y Piedemonte Costero, adelantan una tutela para derogar el mandato.

Cabe destacar que, en el marco del Acuerdo de Paz firmado entre las extintas FARC-EP y el Gobierno, se propone la sustitución voluntaria para hacer frente a la problemática de estos cultivos. Una alternativa que se debe fortalecer ya que permite potenciar la productividad agrícola, el fortalecimiento del tejido social en las comunidades  afectadas por la guerra, y no va en contra de la naturaleza.

Por: Ivania Alejandra Aroca Gaona. Periodista.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

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